Archivo mensual: diciembre 2013

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La rebeldía, patrimonio de la humanidad

[Es territorio zapatista, es Chiapas, es México, es Latinoamérica, es la Tierra.  Y es diciembre del 2013, hace frío como hace 20 años, y, como entonces, hoy una bandera nos cobija: la de la rebeldía]

[leer el comunicado en inglés]

La rebeldía, patrimonio de la humanidad

CUANDO LOS MUERTOS CALLAN EN VOZ ALTA

 (Rebobinar 1)

(En el que se reflexiona sobre l@s ausentes, las biografías, narra el primer encuentro de Durito con el Gato-Perro, y habla de otros asuntos que no vienen al caso, o cosa, según irá dictando la posdata impertinente)

Noviembre-Diciembre del 2013.

Me parece que hemos confundido mucho esta cuestión de la Vida y la
Muerte.  Me parece que lo que llaman mi sombra aquí en la tierra es mi
sustancia auténtica.  Me parece que, al mirar las cosas espirituales, somos
demasiado como ostras que observan el sol a través del agua y piensan que
la densa agua es la más fina de las atmósferas.  Me parece que mi cuerpo
no es más que las heces de mi mejor ser.  De hecho, que se lleve mi cuerpo
quien quiera, que se lo lleve, digo: no es yo.

Herman Melville “Moby Dick”.

  Desde hace un buen de tiempo que sostengo que la mayoría de las biografías no son más que una mentira documentada, y a veces, no siempre, bien redactada.  El biógrafo promedio tiene una convicción previa y el margen de tolerancia es muy reducido, cuando no inexistente.   Con esa convicción comienza a hurgar en el rompecabezas de una vida que le es ajena (por eso su interés en hacer la biografía), y va recolectando las piezas falsas que le permitan documentar su convicción propia, no la vida reseñada.

Lo cierto es que acaso podríamos conocer con certeza fecha y lugar de nacimiento, y, en algunos casos, fecha y lugar de defunción.  Fuera de eso, la mayoría de las biografías deberían de estar en el rubro de “historias noveladas” o “ciencia ficción”.

¿Qué es lo que queda entonces de una vida?  Poco o mucho, decimos nosotros.

Poco o mucho, dependiendo de la memoria.

O, más bien, de los fragmentos que en la memoria colectiva imprimió esa vida.

Si esto no vale para biógrafos y editores, poco importa para el común de la gente.  Suele suceder que lo que realmente importa no aparece en los medios de comunicación, ni se puede medir en encuestas.

Ergo, de una persona ausente sólo tenemos piezas arbitrarias del complejo rompecabezas hecho de jirones, rasgados y tendencias que se conocen como “vida”.

Así que, con este inicio confuso, permítaseme levantar algunas de esas piezas fragmentadas para abrazar y abrazarnos por el paso que hoy nos falta y necesitamos…

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  Un concierto en el silencio mexicano.  Don Juan Chávez Alonso, purépecha, zapatista y mexicano, hace un ademán como quitándose un insecto molesto.  Es su respuesta a la disculpa que le doy por uno de mis torpes exabruptos.  Estamos en territorio Cucapá, en mitad de un terreno arenoso.  En esas coordenadas geográficas y cuando en el calendario se señala la Sexta 2006 en el Noroeste de México, en la gran tienda de campaña que le sirve de hospedaje, Don Juan toma la guitarra y pregunta si queremos escuchar algo que compuso.  Apenas afina e inicia un concierto que, sin letra alguna, narra el alzamiento zapatista desde el primero de enero de 1994 hasta la presencia de la Comandanta Ramona en la formación del Congreso Nacional Indígena.

Un silencio luego, como si fuera una nota más.

Un silencio en el que callaban en voz alta nuestros muertos.

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  También en el noreste mexicano, la locura sangrienta del Poder pinta de absurdos aún impunes el calendario de abajo.  5 de junio del 2009.  La codicia y el despotismo gubernamentales han prendido fuego a una guardería para infantes.  Las víctimas mortales, 49 niños y niñas, son las bajas colaterales cuando se destruyen archivos comprometedores.  Al absurdo de que los padres sepulten a los hijos, le sigue el de una justicia débil y corrupta: los responsables no reciben una orden de aprehensión, sino puestos en el gabinete del criminal que, bajo el azul de Acción Nacional, tratará de ocultar el baño de sangre en el que sumió al país entero.

Donde los biógrafos cierran sus apuntes “porque unos pocos años de vida no son rentables”, la historia de abajo abre su cuaderno de otros absurdos: con su injusta ausencia, estos infantes han parido otros hombres y mujeres.  Sus padres y madres levantan desde entonces la demanda de la justicia más grande: la de que la injusticia no se repita.

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El problema con la vida es que al final te mata“, había dicho Durito, cuyas fantasiosas historias caballerescas tanto divertían a la Chapis.  Aunque ella habría preguntado, con esa impertinente mezcla de ingenuidad y sinceridad que desconcertaba a quienes no la conocían, “¿y por qué un problema?“.  Don Durito de La Lacandona, escarabajo de origen y de oficio andante caballero, habría evitado polemizar con ella, puesto que, según un supuesto reglamento de la caballería andante, no se debe contradecir a una dama, (sobre todo si la dama en cuestión tiene buenas influencias “muy arriba”, agregaba Durito que sabía que la Chapis era religiosa, monja, hermana, o como quieran ustedes llamar a las mujeres que hacen de la fe, su vida y profesión).

La Chapis no nos conocía. Quiero decir, no como quien nos mira desde fuera y sobre nosotros escribe, habla… o mal habla (ya ven ustedes cómo son pasajeras las modas).  La Chapis era con nosotros. Y lo era tiempo antes de que un escarabajo impertinente se apersonara en las montañas del sureste mexicano para declararse andante caballero.

Y tal vez por ser en nosotros era que a la Chapis no parecía inquietarle tanto eso de vida y muerte.  Como esa actitud tan nuestra, de los neozapatistas, en que todo se invierte y no es la muerte la que preocupa y ocupa, sino la vida.

Pero la Chapis no sólo era en nosotros.  Es claro que fuimos sólo una parte de su andar.  Y si ahora les cuento algo de ella no es para dar apuntes para su biografía, sino para decirles lo que acá sentimos.  Porque la historia de esta creyente, su historia con nosotros, es de las que hacen dudar a los fanáticos ateos.

¿”La religión es el opio de los pueblos”?  No sé.  Lo que sí sé es que la explicación más brillante que he escuchado sobre la destrucción y despoblamiento que la globalización neoliberal opera en un territorio la dio, no un teórico marxista-leninista-ateísta-y-algunos-istas-más, sino… un párroco cristiano, católico, apostólico y romano, adherente a la Sexta, y desterrado por el alto clero (“por pensar mucho”, me dijo como pidiendo disculpas) a uno de los desiertos geográficos del altiplano mexicano.

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  Creo (tal vez me equivoque, no sería la primera vez y, seguro, no será la última), que mucha gente, si no es que toda, que se acercó a lo que se conoce comoneozapatismo, lo hizo buscando respuestas a preguntas hechas en las historias personales de cada quien, según su calendario y geografía.  Y que tardaron sólo lo indispensable para encontrar la contestación.  Cuando se dieron cuenta de que la respuesta era el monosílabo más problemático de la historia, voltearon hacia otro lado y hacia allá se echaron a andar. No importa cuánto digan y se digan que siguen estando acá: se fueron.  Unas personas más rápido que otras.  Y la mayoría de ellas no nos miran, o lo hacen con la misma distancia y desdén intelectual que el que enarbolaron calendarios antes de que amaneciera el enero de 1994.

Creo haberlo dicho antes, en alguna otra misiva, no estoy seguro.  Pero como quiera digo, o repito aquí, que ese peligroso monosílabo es ““.  Así, con minúsculas, porque esa respuesta era y es íntima a cada quien.  Y cada cual la toma con el terror respectivo.

Porque la lucha es colectiva, pero la decisión de luchar es individual, personal, íntima, como lo es la de seguir o claudicar.

¿Digo que las pocas personas que se quedaron (y no me refiero a la geografía sino al corazón) no han encontrado esa respuesta?  No.  Lo que trato de decir es que laChapis no vino buscando esa respuesta a su personal pregunta.  Ella ya conocía la respuesta y había hecho de ese “” su camino y meta: su ser creyente y consecuente.

Muchas otras, muchos otros como ella, pero diferentes, se habían ya respondido en otros calendarios y geografías.  Ateos y creyentes.  Hombres, mujeres y otroas de todos los calendarios.  Son ésos, ésas, ésoas, que siempre, vivos o muertos, se colocan frente al Poder, no como víctimas, sino para desafiarlo con la múltiple bandera de la izquierda de abajo.  Son nuestras compañeras, compañeros y compañeroas… aunque en la mayoría de los casos ni ell@s ni nosotros lo sepamos… todavía.

Porque la rebeldía, amigos y enemigos, no es patrimonio exclusivo de losneozapatistas.  Lo es de la humanidad.  Y eso es algo que hay que celebrar.  En todas partes, todos los días y a todas horas.  Porque la rebeldía es también una celebración.

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  No son pocos ni débiles los puentes que, desde todos los rincones del planeta Tierra, se han tendido hasta estos suelos y cielos.  A veces con miradas, a veces con palabras, siempre con nuestra lucha, los hemos cruzado para abrazar a eso otro que resiste y lucha.

Tal vez de eso y no de otra cosa se trata lo de “ser compañeros”: de cruzar puentes.

Como en este abrazo hecho letras para las hermanas de la Chapis que, como nosotros, la echan de menos y, como nosotras, la necesitan.

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“La impunidad, querido Matías, es algo que sólo la justicia
puede otorgar; es la Justicia ejerciendo la injusticia”.

Tomás Segovia, en “Cartas Cabales”.

Ya antes he dicho que, según mi humilde opinión, cada quien es el héroe o la heroína de su propia historia individual.  Y que en la sedante autocomplacencia de narrar “ésta es mi historia personal”, se editan hechos y deshechos, se inventan las fantasías más increíbles, y el narrar anécdotas se parece demasiado al hacer cuentas del avaro que roba lo ajeno.

El ancestral afán de trascender a la muerte propia encuentra en las biografías el sustituto al elixir de la eterna juventud.  Claro, también en la descendencia.  Pero la biografía es, por decirlo de alguna forma, “más perfecta”.  No se trata de alguien que se parece, es el “yo” alargado en el tiempo gracias a la “magia” de la biografía.

Acude el biógrafo de arriba a documentos de la época, tal vez a testimonios de familiares, amigos o compañer@s de la vida cuya muerte se apropia.  Los “documentos” tienen la misma certeza que los pronósticos meteorológicos, y los testimonios obvian la delgada separación entre el “yo creo que…” y el “yo sé que…”.  Y entonces la “veracidad” de la biografía se mide por la cantidad de notas de pie de página.  Para las biografías vale lo mismo que para las facturas de gasto en “imagen” gubernamental: mientras más voluminosas, más ciertas.

En la actualidad, con el internet, los tuiters, los feisbuc y equivalentes, los mitos biográficos redondean sus falacias y, voilá, se reconstruye la historia de una vida, o fragmentos de ella, que poco o nada tienen que ver con la historia real.  Pero no importa, porque la biografía está publicada, impresa, circula, es leída, citada, recitada… como la mentira.

Cheque usted en las modernas fuentes documentales de las biografías futuras, es decir, Wikipedia y los blogsFacebook y los “perfiles” respectivos.  Ahora compare con la realidad:

¿No le dan escalofríos al darse cuenta de que, tal vez, en el futuro…

Carlos Salinas de Gortari será “el visionario que entendió que vender a una Nación era, además de un negocio familiar (claro, entendiendo como familia a la sanguínea y a la política), un acto de patriotismo moderno”, y no el líder de una banda de traidores (no se hagan, ahí andan en la oposición “madura y responsable” vari@s de quienes apoyaron la reforma al artículo 27 constitucional, el parteaguas de la claudicación del Estado Nacional en México);

Ernesto Zedillo Ponce de León no será el “hombre de Estado” que llevó a toda una Nación de una crisis a otra peor (además de ser uno de los autores intelectuales, junto con Emilio Chuayffet y Mario Renán Castillo, de la masacre de Acteal), sino que llevó “las riendas del país” con un singular sentido del humor… para terminar siendo lo que siempre fue: un empleado de segunda en una multinacional;

Vicente Fox será la muestra de que el puesto de presidente de una república y de una filial refresquera es intercambiable… y que ambos puestos pueden ser ocupados por inútiles;

Felipe Calderón Hinojosa será un “presidente valiente” (para que otros murieran) y no un psicópata que se robó el arma (la presidencia) para sus juegos de guerra… y que terminó siendo lo que siempre fue: un empleado de segunda en una multinacional;

Enrique Peña Nieto será un presidente culto e inteligente (“bueno, es ignorante y tonto pero hábil”, es el nuevo perfil que se le construye en los corrillos de analistas políticos), y no un analfabeto funcional (ni modo, como dice el proverbio popular: “lo que natura no da, Monex no lo compra”)…?

Ah, las biografías.  No pocas veces son auto biografías, aunque sean los descendientes (o los compinches) quienes las promueven y así adornan su árbol genealógico.

Los criminales de la clase política mexicana que han mal gobernado estas tierras seguirán siendo, para quienes padecieron sus desmanes, criminales impunes.  No importa cuántas líneas se paguen en los medios ídem; ni cuánto se gaste en espectaculares en las calles, en la prensa escrita, en radio y televisión.  De los Díaz (Porfirio y Gustavo) a los Calderón y Peña, de los Castellanos y Sabines a los Albores y Velasco, sólo media el balconeo (vía redes sociales, porque en los medios de paga siguen siendo “personas responsables y maduras”) de la ridícula frivolidad de los “juniors”.

Pero el mundo es redondo y en el continuo sube y baja de la política de arriba, se puede pasar, en poco tiempo, de la portada del “Hola”, al “SE BUSCA: CRIMINAL PELIGROSO”; de la francachela del diciembre del TLC, a la cruda del alzamiento zapatista; del “hombre del año”, a la “huelga de hambre” con agua embotellada de marca “chic” (ni modo mi buen, hasta para las protestas hay clases sociales); del aplauso por los chistes malos, al filicidio putativo por concretarse; del nepotismo y la corrupción adornados con ocurrencias, a la investigación por ligas con el narcotráfico; de los trajes militares talla extra grande, al exilio temeroso y manchado de sangre; de la francachela del diciembre entreguista a…

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  Con todo esto y lo que sigue, ¿digo que no hay que escribir-leer biografías?  No, pero lo que hace que ande la vieja rueda de la historia son los colectivos, no los individuos… o individuas.  La historiografía se nutre de individualidades; la historia aprende de pueblos.

¿Digo que no hay que escribir-estudiar historia?  No, pero lo que sí digo es que es mejor hacerla de la única forma que se hace, es decir, con otros y organizados.

Porque la rebeldía, amigos y enemigos, cuando es individual es bella.  Pero cuando es colectiva y organizada es terrible y maravillosa.  La primera es materia de biografías, la segunda es la que hace historia.

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 Y no con palabras abrazamos a nuestros compañeros y compañeras zapatistas, ateos y creyentes,

a los que de noche se cargaron a la espalda la mochila y la historia,

a los que tomaron con las manos el relámpago y el trueno,

a los que se calzaron las botas sin futuro,

a los que se cubrieron el rostro y el nombre,

a los que, sin esperar nada a cambio, en la larga noche murieron

para que otros, todos, todas, en una mañana por venir aún,

puedan ver el día como hay que hacerlo,

es decir, de frente, de pie y con la mirada y el corazón erguidos.

Para ellos ni biografías ni museos.

Para ellos nuestra memoria y rebeldía.

Para ellos nuestro grito:

¡libertad! ¡Libertad! ¡LIBERTAD!

Vale. Salud y que nuestros pasos sean tan grandes como nuestros muertos.

El SupMarcos.

P.D. DE INSTRUCCIONES OBVIAS.- Ahora sí, sea tan amable de leer, en calendario inverso, desde Rebobinar 1 hasta el 3, y tal vez así encuentre al gato-perro y algunas dudas se aclaren.  Y sí, tenga la seguridad de que surgirán más preguntas.

P.D. QUE ATIENDE, SOLÍCITA, A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE PAGA.- ¡Ah! Conmovedor el esfuerzo de los contras en los medios de paga para tratar de dar argumentos a los pocos lectores-escuchas-videntes contras que les quedan.  Pero, generoso por la época navideña, aquí les mando algunos tips para que usen de material periodístico:

.- Si las condiciones de las comunidades indígenas zapatistas están igual que hace 20 años y nada se ha avanzado en su nivel de vida, ¿Por qué el EZLN –como lo hizo en 1994 con la prensa de paga- se “abre” con la escuelita para que la gente de abajo vea y conozca directamente, SIN INTERMEDIARIOS, lo que hay acá?

Y ya puesto en “modo interrogante”, ¿por qué en el mismo período se redujo, también exponencialmente, el número de lectores-escuchas-videntes de los medios de comunicación de paga?  Pst, pst, pueden responder que no tienen menos lectores-escuchas-videntes –eso reduciría la publicidad y el chayote-, que lo que pasa es que ahora son más “selectivos”.

.- Ustedes preguntan “¿Qué ha hecho el EZLN por las comunidades indígenas? Y nosotros estamos respondiendo con el testimonio directo de decenas de miles de nuestros compañeros y compañeras.

Ahora ustedes, los dueños y accionistas, directores y jefes, respondan:

¿Qué han hecho ustedes, en estos 20 años, por los trabajadores de los medios, uno de los sectores más golpeados por el crimen prohijado y alentado por el régimen a quien tanto adoran?  ¿Qué han hecho por los periodistas, las periodistas amenazadas, secuestradas y asesinadas? ¿Y por su familiares?  ¿Qué han hecho para mejorar las condiciones de vida de sus trabajadores?  ¿Les han aumentado el salario para que tengan una vida digna y no tengan que vender su palabra o su silencio frente a la realidad?  ¿Han creado las condiciones para que se retiren, después de años de laborar para ustedes, dignamente?  ¿Les han dado seguridad en el empleo?  Quiero decir, ¿el empleo de un reportero o reportera ya no depende del humor del jefe de redacción o de los “favores”, sexuales o de otro tipo, que se les demandan a todos los géneros?

¿Qué han hecho para que el ser trabajador de los medios sea un orgullo que no cueste la pérdida de la libertad o la vida al ser honesto?

¿Pueden decir que su trabajo es más respetado por gobernantes y gobernados que hace 20 años?

¿Qué han hecho contra la censura impuesta o tolerada?  ¿Pueden decir que sus lectores-escuchas-televidentes están mejor informados que hace 20 años?  ¿Pueden decir que tienen más credibilidad que hace 20 años?  ¿Pueden decir que sobreviven gracias a sus lectores-escuchas-videntes y no por la publicidad, mayoritariamente gubernamental?

Ahí les responden a sus trabajadores y lectores-escuchas-videntes, así como nosotros les respondemos a nuestros compañeros y compañeras.

Oh, vamos, no estén tristes.  No somos los únicos que hemos escapado a su papel de juez y verdugo, suplicando su absolución y recibiendo siempre su condena.  Está también, por ejemplo, la realidad.

Vale de nueve, o, mejor, de sesenta y nueve.

El Sup diciéndose que es mejor un pulgar abajo que un dedo medio arriba.

Es territorio zapatista, es Chiapas, es México, es Latinoamérica, es la Tierra.  Y es diciembre del 2013, hace frío como hace 20 años, y, como entonces, hoy una bandera nos cobija: la de la rebeldía.

 

Antonio Estrada, tseltal de Bachajón, libre pero “por beneficio de ley”

por Marta Molina.- San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

[Reporting On Resistances / Rebelión]

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Antonio Estrada Estrada (derecha), ejidatario de San Sebastián Bachajón y adherente a la Sexta, liberado hace 3 días, habla por teléfono con Alejandro Díaz Santís, aún preso en el CERESS 5 de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Alberto Patishtan (izquierda)  acompañó a Estrada en su primera comparecencia pública después de su liberación.

El pasado día 24 de diciembre salió por fin libre Antonio Estrada Estrada,
 preso político Adherente a la Sexta
Declaración de la Selva Lacandona y ejidatario de San Sebastián Bachajón -en la zona selva centro del estado de Chiapas- municipio de Chilón.

Durante la tarde de hoy hizo su primera comparecencia pública en el Espacio Cultural El Paliacate, en San Cristóbal de Las Casas. Llegó con su abogado, Ricardo Arturo Lagunes, Domingo Pérez Álvaro, autoridad de Bachajón, y compañeros activistas que estuvieron también luchando por su liberación.

Entre abrazos y sonrisas llegó el profesor Alberto Patishtan y su hijo Héctor quienes viajaron desde su comunidad de El Bosque, en Los Altos, para abrazar a otro compañero preso injustamente. A pesar de que la lengua materna de “El Profe” es el tsotsil y Estrada habla tseltal, Patishtan conversó con él en tseltal y se dieron ánimos mutuamente para seguir en la lucha por la justicia y por la liberación de otro preso adherente a “La Sexta”, Alejandro Díaz Santis que aún sigue recluido injustamente en el penal número 5 de San Cristóbal de Las Casas.

Santis estuvo presente en este momento de alegría vía telefónica y Estrada consiguió cruzar unas palabras de ánimos para él.

Hace una semana liberaron a Miguel Demeza Jiménez, también adherente a “La Sexta” y del mismo ejido. Con la liberación de ambos, procesados durante el gobierno del anterior gobernador de Chiapas Juan Sabines Guerrero, los ejidatarios adherentes a “La Sexta” ya no tienen compañeros presos, aunque persiste el hostigamiento hacia los que resisten al despojo del territorio que vive la comunidad.

Además, aún no se aclaró quien fueron los autores del asesinato del líder de la organización de ejidatarios de Bachajón adherentes a La Sexta, Juan Vázquez Guzmán ejecutado el 24 de abril de este año.

Detención ilegal

Antonio Estrada fue detenido el 7 de agosto de 2011 cuando salía de su casa. Policías estatales lo detuvieron sin orden de aprehensión ni orden ministerial y según apuntó su abogado, Ricardo Lagunes, “lo detuvieron en base a un señalamiento de la misma gente del partido oficial que vive en su comunidad y que, en otros momentos han participado en acciones violentas como el desalojo del 2 de febrero de 2011 de la caseta de ingreso a Cascadas de Agua Azul”. Una caseta de cobro construida por el gobierno y administrada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.

Estrada estuvo desaparecido e incomunicado durante más de 24 horas y fue torturado en las oficinas del ministerio publico. Ahí se le fabricó el delito de asalto y delincuencia organizada y portación de arma de uso exclusivo del ejercito.

El mismo Estrada contó el episodio de su detención durante la conferencia de prensa:

“Soy agricultor y trabajo en el campo y les voy a decir lo que me pasó el agosto de 2011: me detuvo la sectorial, me secuestró, me llevó a Palenque, me torturaron, me golpearon, me torcieron la nariz y me fracturaron la costilla. De ahí me llevaron a Ocosingo y a esto de las 3 de la mañana me fabricaron un delito. Ahí estaba la patrulla de la judicial que supuestamente estaba yo asaltando.

 ¿y quienes me señalaron? Fueron Francisco Guzmán, ex comisariado ejidal del PRI (Partido Revolucionario Institucional) y Juan Álvaro Moreno y Manuel Jiménez, me señalaron. Porque al siguiente día ellos llegaron a la ministerial a presentarse para acusarme.”

El 8 de agosto lo trasladaron a un tramo de la carretera Ocosingo-Palenque a la altura del banco de grava principal de Bachajón. Ahí, 6 elementos de distintas corporaciones fabricaron la escena del lugar de los hechos e inventaron que lo detuvieron en flagrancia cuando estaba por asaltarlos a ellos como policías. “Eran elementos de la policía especializada de Palenque, estatal y federal los que montaron la escena del supuesto asalto de Estrada con una arma que luego, en el expediente resultó que no tenía ni balas ni cartuchos”, comentó el abogado.

Lagunes definió los hechos como una “farsa jurídica y una simulación”. El costo, para Estrada fue que le dictaran 7 años de injusta prisión por asalto y delincuencia organizada. Al mismo tiempo le obligaron a firmar una declaración ministerial bajo tortura en donde supuestamente confiesa que realizó “este asalto y muchos otros”.

Se trata de una confesión obtenida bajo tortura sin la presencia de un traductor en su lengua materna ni de un defensor publico o particular que conociera su lengua o cultura. El único defensor público que le asignaron le hizo renunciar a todos sus recursos legales: no apeló el auto de formal prisión, ni la sentencia, dejándolo en completa indefensión”, comentó Lagunes.

Libre, pero “por beneficio de ley y en calidad de culpable”

En septiembre de este añoel abogado de Estrada presentó un amparo contra la sentencia de 7 años argumentando estas violaciones a los derechos humanos, la tortura a la que fue sometido y finalmente ahora le dieron su libertad, pero jurídicamente mantiene la calidad de culpable. Sus antecedentes están registrados pero, a diferencia de Miguel Demeza Jiménez, que sale absuelto completamente, a Estrada se le da la libertad mediante un “beneficio de ley” que, según el abogado, “aún no se sabe cual es porque ni siquiera cuando le dan su libertad el 24 de diciembre, le entregan un documento, lo que debería ser una boleta de libertad y ni siquiera le dan una copia.”

Domingo Pérez Álvaro, autoridad de Bachajón, comentó que Estrada y Demeza “fueron presos por venganzas por parte de este grupo que el propio estado ha empoderado para despojar al ejido, de manera ilegal, de sus tierras”

Pérez recalcó que la situación que viven en el ejido sigue siendo de despojo: “los compañeros están libres pero la lucha por la defensa de la tierra sigue y la lucha para que el asesinato de Juan Vázquez Guzmán no siga impune, también”. Tanto Estrada como Pérez exigieron la liberación inmediata del preso indígena inocente Alejando Díaz.

Un mensaje desde El Harlem de Nueva York

Al final de la conferencia de prensa los ejidatarios de Bachajón leyeron una carta enviada por los compañeros del Movimiento por Justicia de El Barrio desde Harlem, Nueva York, en la que celebran “ese gran triunfo fruto de la lucha digna de Juan Vázquez que ya luchó por la libertad de ellos” e insisten en que “ya es hora de que los de arriba comprendan que ni por detenciones arbitrarias podrán derrotarles”.

El Movimiento por Justicia de El Barrio también son adherentes a La Sexta y siguen el caso de Bachajón desde 2011 cuando asesinaron a Juan Vázquez y detuvieron a 117 compañeros y los 5 presos que quedaron, como el mismo Domingo Pérez, Estrada y Demeza.

Fue a través del fallecido Juan Vázquez Guzmán que, Juan Haro, miembro de “El Barrio” de Nueva York recorrió el territorio de Bachajón y las Cascadas de Agua Azul radiografiando la violencia y la represión que sufren los ejidatarios de Bachajón por defender su territorio.

“La semilla de Juan Vázquez seguirá floreciendo aquí en el Barrio, allá en San Sebastián Bachajón y en otros rincones del mundo”, comentaron los compañeros de Nueva York quienes exigieron en su mensaje en forma de carta “una investigación exhaustiva y justa de los autores materiales e intelectuales del asesinato de Juan Vázquez Guzmán y el castigo de los responsables; el respeto de los derechos humanos fundamentales de los pueblos indígenas tzeltales de San Sebastián Bachajón y las garantías para su seguridad e integridad”. También en su carta se suman a la exigencia por la liberación de Alejandro Díaz Santis.

Más información sobre #Bachajón: http://vivabachajon.wordpress.com

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#Bachajón Antonio Estrada Estrada, Libre

[FOTONOTA]

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Antonio Estrada Estrada (derecha), ejidatario de San Sebastián Bachajón y adherente a la Sexta, liberado hace 3 días, habla por teléfono con Alejandro Díaz Santís, aún preso en el CERESS 5 de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Alberto Patishtan (izquierda) tabmbién le acompañó en su primera comparecencia pública después de su liberación.

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#Bachajón “Nuestro corazón rebelde y digno sigue luchando por la justicia y el respeto a nuestra autonomía”

[FOTONOTA]

@martamoli_RR

Miguel Demeza Jiménez, adherente de la Sexta declaración de la selva Lacandona y poblador del ejido tseltal San Sebastián Bachajón, municipio de Chilón, Chiapas compareció esta mañana en conferencia de prensa en San Cristobal de Las Casas.

Demeza fue liberado el pasado día 19 en el penal número 5 por falta de elementos que le inculparan según un juez en el penal El Amate, en Cintalapa de Figueroa, donde había pasado más de tres años encarcelado, acusado de delitos que no cometió.

Durante la conferencia, el pueblo organizado de San Sebastián Bachajón leyó un comunicado en el que exigen la liberación de Antonio Estrada Estrada, injustamente recluido en en el Centro Estatal para la Reinserción Social de Sentenciados (CERSS) número 17 en Playas de Catazajá así como la liberación de Alejandro Díaz Santis, Solidario de La Voz del Amate, preso en el CERESS 5 de San Cristóbal de Las Casas. Reiteraron que van a seguir luchando por la defensa de su territorio;

“Nuestro corazón rebelde y digno sigue luchando por la justicia y el respeto a nuestra autonomía como pueblo. Luchando mantenemos la vida del compañero Juan Vázquez Guzmán caído en la defensa del territorio de San Sebastián Bachajón”.

La persecución de los tseltales de San Sebastián Bachajón comenzó cuando empezaron a organizarse en contra del despojo de su territorio ejidal, pues las autoridades federales y estatales quieren convertirlo en una zona turística que de acceso a las cascadas de Agua Azul, en el municipio de Tumbalá.

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[lee el comunicado entero en español]

[lee el comunicado entero en inglés]

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“Acá estamos para sumar”

[FOTONOTA]

Patishtan acompaña la marcha de Las Abejas de Acteal el día de la commemoración de los 16 añis de la masacre

Patishtan llegó a la tijera de Majomut, desde donde inició la marcha de La Sociedad Civil “Las Abejas” el día de la conmemoración de los 16 años de la masacre perpetrada en 1997 por paramilitares y que acabó con la vida de 45 tsotsiles que se encontraban desplazados en Acteal.

@martamoli_RR

“El profe” se mostró muy contento por la liberación, el pasado día 19, de Miguel Demeza Jiménez adherente de la Sexta declaración de la selva Lacandona y procedente de la zona tzeltal San Sebastián Bachajón -en el municipio de Chilón, Chiapas-.

Liberaron a Demeza después de pasar más de tres años encarcelado en el penal El Amate, en Cintalapa de Figueroa, acusado de delitos que no cometió.

Patishtan llegó a la Tierra Sagrada de Acteal e intervino al final de la Ceremonia de Las Abejas asegurando que su libertad “es un triunfo de todos” y se sumó a la incansable demanda de Las Abejas de exigir justicia. “No es posible que quede todo en el olvido, la sangre de los 45 que mataron, no se puede olvidar”.

Su discurso, mucho más enérgico en su versión tsotsil que en español, terminó con un contundente “acá estamos, para sumar”.

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[Retales] Y el silencio se convirtió en poesía y México escuchó

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San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. 07 de mayo de 2011.
Más de diez mil bases de apoyo del Ejercito Zapatista de Liberacion Nacional marchan en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas en el estado de Chiapas en apoyo a la Marcha Nacional por la Justicia y contra la impunidad que encabeza el poeta Javier Sicilia en la capital del pais. Foto: Moysés Zúñiga Santiago.

Marta Molina

En un México que reinado por la violencia y asfixiado por el dolor, ya no es digno de la palabra, el silencio de los justos se convirtió en acción cuando salieron a caminar los que creen que otro mundo es posible y con su acción lo hacen realidad.

En los dos últimos años, dos marchas encabezadas por el EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) y sus bases de apoyo volvieron a obligar al país a voltear hacia “los sin nombre y los sin rostro”. La primera, el 7 de mayo de 2011, la segunda el 21 de diciembre de 2012. Las dos en silencio.

El 7 de mayo de 2011, 50mil zapatistas inundaron la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, en el Estado de Chiapas- caminado en silencio. Hacía más de 10 años que no salían tantos y tenían una fuerte razón para hacer presencia dignamente en las calles de la Vieja Jovel: “¡Estamos hasta la Madre!”, una expresión muy mexicana para expresar hartazgo. ¿Hartazgo de qué? De la violencia y la guerra en México, una guerra “contra las drogas” anunciada y desatada por el ex presidente del país Felipe Calderón en 2006 que dejó más de 80 mil muertos, más de 30.000 desaparecidos y 150 mil desplazados en lo que duró su sexenio. Víctimas también sin rostro y relegadas a seguir siendo cifras y tratadas como “daños colaterales”.

¿Y por qué el 7 de mayo? Acudieron al llamado de un poeta, Javier Sicilia, al que le acababan de asesinar a su hijo, Juanelo -de poco más de 20 años- junto a seis amigos más en la ciudad de Cuernavaca, en el Estado de Morelos.

Sicilia abandonó la poesía después de su tragedia, y a su tragedia se unieron millones de víctimas de una guerra atroz y silenciada que empezó incluso antes de Calderón y que continúa hasta hoy con Enrique Peña Nieto en el poder y con la aprobación de los Estados Unidos. Por ello, el poeta convocó a una Marcha Nacional por la Paz que salió en silencio el 5 de mayo de la ciudad de Cuernavaca y que llegó al zócalo de la Ciudad de México el 8 de mayo. Su llamado se escuchó a lo largo y ancho de la república y desde todos los rincones del país llegaron al zócalo unidos bajo un “Estamos Hasta la Madre de la violencia y la guerra” en el que no importaba ni origen, ni clase social, ni tendencia política. Era un “Ya basta” a la muerte, que no distinguen entre los de arriba y los de abajo entre indígenas y no indígenas o entre pobres y ricos.

Los zapatistas convocaron a sus bases a apoyar al poeta Sicilia y a todas las víctimas de la guerra. No llegaron a la Ciudad de México, pero desde San Cristóbal de las Casas les hicieron llegar su mensaje a todas las personas que en silencio caminaban, que escucharon su dolor y la digna rabia de sus palabras, les hicieron saber que en su “Alto a la Guerra”, que en su “No más Sangre”, que en su “Estamos hasta la madre”, no estaban solos.

Sabían los zapatistas -así lo expresaron en un comunicado leído por el Comandante David el 7 de mayo en San Cristóbal de Las Casas- que “estas nobles personas no nos están llamando o convenciendo para ser de una religión, una idea, un pensamiento político o una posición social. No nos están llamando a quitar un gobierno para poner otro. No nos están diciendo que hay que votar por uno o por otro. Estas personas nos están convocando a luchar por la vida. Y sólo puede haber vida si hay libertad, justicia y paz”.

Ese día, miles de hombres, mujeres, niños y ancianos del EZLN dijeron su “pequeña palabra”, únicamente con presencia. Estaban ahí porque personas de corazón noble y dignidad firme les convocaron a manifestarse para parar una guerra que ha llenado de tristeza, dolor e indignación los suelos de México, una guerra que ha tenido como principal blanco militar a seres humanos inocentes, de todas las clases sociales que nada tienen que ver ni con el narcotráfico ni con las fuerzas gubernamentales. Y ellos, 50mil, les dijeron en silencio que no están solos.

Otro silencio se hizo palabra el 21 de diciembre de 2012, el día en el que los mayas anunciaron el fin de un ciclo y el comienzo de otro, el día del “13 baktún”. Bien temprano en la mañana 50mil mayas zapatistas salieron de las 5 zonas autónomasy marcharon en silencio, en 5 ciudades chiapanecas: Ocosingo, Palenque, Altamirano, Las Margaritas y San Cristóbal de las Casas. Las mismas que el 1 de enero de 1994 tomaron con las armas.

Fue la movilización pública más grande en la historia del EZLN-, una acción masiva, disciplinada y simultánea, no vista desde los días del alzamiento insurgente del primer día del año 1994. Por aquel entonces, salieron para gritar ¡Ya Basta! y expresar su hartazgo declarando la guerra al gobierno del entonces presidente de México Carlos Salinas de Gortari y manifestar su rechazo a la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC). Pero este día 21, a menos de un mes del regreso del PRI –Partido Revolucionario Institucional- a la presidencia con Enrique Peña Nieto, vinieron a decir, de manera pacífica, desarmados, aquí estamos y a constatar la necesidad de otro mundo que sólo se puede conseguir escuchando, con organización, disciplina y trabajo diario para construir la libertad.

La dignidad rebelde indígena maya caminó en absoluto silencio. ¿Resurgimiento de los zapatistas?, ¿reaparición?. Más bien vinieron a decirle al pueblo mexicano y al mundo que nunca se fueron. Se prepararon durante más de 10 años para salir de la oscuridad el 1 de enero de 1994; desde entonces, casi 20 años después, no han dejado de trabajar, organizar y luchar por su autonomía.

Los jóvenes que marcharon ese 21 de diciembre, han nacido ya en el seno de la lucha zapatista y ahora tienen 20 años. Lo vimos en las mujeres y hombres que caminaban con sus bebés, el futuro de la lucha, el sentido de la misma, el motivo por el cual seguir luchando.

En la marcha del 21, no hubo comunicado. No hubo palabra hasta bien entrada la tarde, mientras la atención mediática se volcaba en las profecías mayas del fin del mundo. Fue un poema:

¿Escucharon?

Es el sonido de su mundo derrumbándose.
Es el del nuestro resurgiendo.

El día que fue el día, era de noche.

Y noche será el día que será el día”

¡Democracia!

¡Libertad!

¡Justicia!

¿Qué es lo que los zapatistas quisieron expresar al mundo con su caminar en silencio y la pregunta ¿Escucharon?. Un oxímoron personificado en los 50mil que marcharon, un “nosotros si estamos haciendo la tarea; ¿ustedes?” Mientras el mundo se derrumba tal como lo conocemos, ellos siguen construyendo día tras día otro mundo “en el que quepan muchos mundos”.

El 21 de diciembre resonó el digno silencio de los zapatistas, que por sus pasos hablaron y nos contaron su camino andado y el que queda por recorrer. Vimos su digna presencia, la vigencia del ¡Ya Basta! que pronunciaron el 1 de enero de 1994. Mostraron al mundo su rebeldía y su ser congruentes con lo que dicen y hacen. Fue una lección de dignidad.

El silencio y el dolor de las víctimas de la guerra contra las drogas, la poesía hecha acción en las marchas silenciosas que tuvieron lugar en México en los últimos dos años demuestran que alguien en este país está escuchando como mínimo los que creen que el mundo que se derrumba está embarazado de otro que puede nacer.

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Exigen justicia y verdad para las víctimas de la guerra sucia en Chiapas

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El papá de José Tila López, muestra la foto de su hijo que fue asesinado a los 23 años por ser base de apoyo zapatista.

@martamoli_rr  / Rebelión

Durante este viernes y sábado se celebró en Susuclumil, Tila, -Chiapas- la Preaudiencia del Tribunal Permanente de los Pueblos -Capítulo México- referente al eje de Guerra Sucia, un tribunal popular que pretende juzgar al Estado Mexicano por crímenes de lesa humanidad cometidos en la zona Norte Selva y Altos de Chiapas. Durante dos días testigos, sobrevivientes y familiares de comunidades mayas chol dieron sus testimonios como víctimas de la estrategia de guerra contrainsurgente y de exterminio contempladas en el Plan de Campaña Chiapas 94’. Esta guerra, implementada por el gobierno mexicano a partir del levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994, se incubó primero en la zona Norte de Chiapas, particularmente en los municipios de Yajalón, Tumbalá, Tila, Sabanilla y Salto de Agua, y se reprodujo más tarde en la zona Altos.

La guerra tuvo como consecuencia decenas de desapariciones forzadas, asesinatos, desplazamientos forzados, violencia sexual y masacres; crímenes de lesa humanidad que aún siguen impunes. Según Pedro Faro, presente en la mesa del Tribunal y representante del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, en la zona chol entre 1995 y 1999 -durante la presidencia de Ernesto Zedillo- el grupo paramilitar Paz y Justicia, desplazó a más de 3,500 personas y cometió al menos 85 ejecuciones y 37 desapariciones forzadas.

“A mi hijo José Tila le mataron por ser base de apoyo zapatista en 1998. Tenía 23 años y dejó 5 hijos. De eso hace más de 15 años y nunca castigaron a los culpables, paramilitares de Paz y Justicia”, comenta José Torres López en entrevista durante un breve receso de la preaudiencia. Sostiene la foto de su hijo y le acompaña su nieto Bayardo López, de 18 años, quien revive la historia del asesinato de su papá al que mataron cuando tenía apenas 3 años.

Fue en la zona Norte donde surgió el grupo “Desarrollo Paz y Justicia”, quien actuó fuertemente entre los años 1995 y 1999 en contra de comunidades que se negaban a participar con ellos y opositoras al PRI -Partido Revolucionario Institucional- y al gobierno, particularmente aquellas pertenecientes al Partido de la Revolución Democrática -PRD- y a las cuales se les vinculaba con el EZLN por aquel entonces.

Según Faro,  el patrón de actuación de Paz y Justicia, se reproduce en los grupos paramilitares del PRI creados en la zona Altos, particularmente en el municipio de Chenalhó entre 1996 y 1997, “en agresiones armadas en el municipio del Bosque y la comunidad de los Platanos, dejó ejecuciones extrajudiciales, desplamiento forzado de 6,332 personas y la Masacre de Acteal en diciembre de 1997”.

Durante otro receso, Emilio Pérez nos cuenta con tristeza la historia de su hijo Héctor Pérez Torres, maestro de preescolar comunitario asesinado el 14 de julio de 1995 a sus 23 años en la comunidad de Chuctieja. Su caso confirma la estrategia de contrainsurgencia en Chiapas que se profundiza en la acción militar y paramilitar con el objetivo de aniquilar a los simpatizantes del EZLN.

“Él iba con su esposa. Ese día, los de Paz y Justicia de la zona de Crucero hicieron un bloqueo de caminos. Lo calumniaron, decían de él había asesinado a 3 personas en un rancho, pero no era cierto. Le inventaron un delito. Mi hijo iba a Tila y en Chuctiejá ahí estaban todos parados en el camino. Ya nunca llegó a Tila. Su esposa Elia vió cómo empezaban a agarrar a mi hijo e intentó defenderlo. Les tenían odio a los que estaban con el EZLN. Queremos justicia, hasta que todos los culpables sean encarcelados, hasta el último autor material e intelectual, porque por aquí siguen tranquilos”.

La finalidad de la preaudiencia, por la que pasaron más de 20 testigos, fue denunciar y probar las violaciones graves de derechos humanos que el Estado mexicano ha cometido en contra del pueblo de México, en especial de los pueblos originarios en Chiapas. El próximo lunes se hará público el dictamen de esta preaudiencia.

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Emilio es de Masoja Shucja. Su esposa enfermó a raíz del asesinato de su hijo y murió hace 2 años. Tiene 59 años y vive con su hija. Dice que no tiene miedo de testificar a pesar de que “aún hay asesinos de esa época que continúan sueltos”, comenta.