[Retales de Memoria] Esperando el regreso con Tangu Yuh

_DSF0557

Retales de memoria

Texto: Marta Molina / Fotos: Alessandro Bo / Versão em português (abaixo): Alessandro Atanes

A Minerva Vera Alvarado

Una tanguyú reposa sobre la mesa del comedor de la casa de Tere. La tiene allí porque, dice, le recuerda sus raíces, sus orígenes, de dónde viene y también a Minerva, la más pequeña de sus hermanas.

Tanguyú es el nombre indígena zapoteco de una figura de barro que representa a la mujer istmeña (procedente del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca). También simboliza a la diosa Tangu Yuh que, según cuentan los zapotecos, un día apareció en este pueblo oaxaqueño. Desde entonces, cada víspera de fin de año, desean su regreso.

Con una tanguyú jugaban de pequeñas Tere y sus hermanas. Ahora, con ella, están a la espera de que un día vuelva Minerva y les diga a dónde se fue.

Un sábado de hace ocho años Minerva salió a cortarse el pelo y no regresó. Eran las nueve de la mañana del el 29 de abril del 2006 en la ciudad de Matías Romero Avendaño, del Estado de Oaxaca. Tenía 55 años.

“Como se tardaba, su niña y un sobrino salieron a buscarla a la estética donde acostumbraba a ir y les dijeron que no había llegado. Fueron a otras estéticas, y nada. Desde ese día no  hay ninguna pista de ella”, comenta Tere mientras nos muestra fotografías de Minerva y sus otras hermanas en las fiestas regionales de Oaxaca vestidas con los trajes típicos del Itsmo de Tehuantepec.

Desde la desaparición de Minerva, Tere asumió la responsabilidad de buscar a su hermana, hasta encontrarla. En 2011 se integró al Movimiento por la Por la Paz con Justicia y Dignidad cuando el poeta Javier Sicilia convocó a las víctimas de México. “Fui con ellos a la caravana que se hizo desde México a los Estados Unidos y desde entonces he estado pidiendo justicia, memoria y paz”.

La desaparición de Minerva cambió la vida de Tere. Dejó de trabajar para concentrarse en la búsqueda de su hermana y se dedica a coser ropa desde casa para ganar algunos pesos. Su familia vive en una constante angustia, desesperación e impotencia. “Me doy cuenta de que las autoridades son pasivas y que no hacen mucho por buscar a nuestros desaparecidos”. Pero ella sí. Como tantos otros familiares de víctimas en México su vida gira entorno a la desaparición de Minerva. Dejó su trabajo, salió a las calles mostrando la foto de su hermana, y decidió empezar a familiarizarse con el sistema legal mexicano y con las leyes. En este sentido está sumamente orgullosa del trabajo que han hecho ella y otras víctimas participando en la creación de la Ley General de Víctimas.

“Participé en los conversatorios con los abogados y juristas para dar ideas y con el aporte de las víctimas fue como surgió. Esta Ley nos reconoce el derecho de participar en políticas públicas, en el marco del proceso penal y a ser escuchadas. También garantiza nuestra seguridad como víctimas y de esta manera podemos exigir a las autoridades el acceso a la verdad y a la justicia y a la reparación integral”. Para Tere, la creación de esta Ley es una victoria de las víctimas organizadas en México para pedir a las autoridades rendición de cuentas, transparencia e información y darle seguimiento a los casos de desapariciones o asesinatos. Ahora bien, que la Ley exista no es suficiente, pues “sólo se cumplirá mediante el trabajo de una sociedad civil activa y organizada que participe y presione a las autoridades para dar cumplimiento a lo que las víctimas tenemos derecho”, comenta.

Tere insiste en que va a llegar el día en que Minerva entre por la puerta y rompa la eterna espera de tanguyú. Mientras tanto sigue cosiendo. Y al hacerlo, dice, “es como si estuviera hilvanando mi historia de vida junto con la de mi hermana Minerva. También siento que de esta manera el tiempo pasa más rápido y me ayuda a no pensar  tanto en el dolor de la ausencia de mi hermana, a la que extraño mucho y deseo volver a ver pronto.”

Mientras los habitantes del pueblo de Tehuantepec esperan que una víspera de año nuevo vuelva a aparecer la diosa Tangu Yuh vestida de zapoteca, Tere sigue cosiendo al lado de la figura de barro, esperando, hasta que llegue un día como el de esa víspera de año nuevo.

Galería de fotos en Retales de Memoria

***

Esperando o regresso com Tangu Yuh

Texto: Marta Molina / Fotos: Alessandro Bo / Tradução: Alessandro Atanes

Para Minerva Vera Alvorado

Uma tanguyú repousa sobre a mesa da sala de jantar da casa de Tere. Está ali porque, diz, a faz lembrar de suas raízes, de onde vem e também de Minerva, a mais nova de suas irmãs.

Tanguyú é o nome indígena zapoteco de uma figura de barro que representa a mulher istmenha (procedente do Istmo de Tehuantepec, Oaxaca). Simboliza também a deusa Tang Yuh, que, como contam os zapotecos, apareceu um dia neste povoado de Oaxaca. Desde ali, a cada véspera de ano novo, desejam seu retorno.

Quando crianças, Tere e suas irmãs brincavam com uma tanguyú. Agora, com ela, estão à espera de que um dia Minerva volte e lhes diga para onde se foi.

Em um sábado há oito anos Minerva saiu para cortar o cabelo e não voltou. Eram nove da manhã de 29 de abril de 2006 na cidade de Matías Romero, do Estado de Oaxaca. Tinha 55 anos.

“Como ficava tarde, sua filha e um sobrinho foram procurá-la no salão onde costumava ir e lhes disseram que ela nunca havia chegado ali. Foram em outros salões, e nada. Desde esse dia não há pista alguma dela”, comenta Tere enquanto mostra fotografias de Minerva e suas outras irmãs nas festas regionais de Oaxaca vestidas com os trajes típicos do Istmo de Tehuantepec.

Desde o desaparecimento de Minerva, Tere assumiu a responsabilidade de procurar sua irmã, até encontrá-la. Em 2011 integrou-se ao Movimento pela Paz com Justiça e Dignidade, quando o poeta Javier Sicilia fez uma convocação de vítimas. “Fui com eles à caravana que foi feita do México até os Estados Unidos e desde então estive pedindo justiça, memória e paz”.

O desaparecimento de Minerva mudou a vida de Tere. Deixou de trabalhar para se concentrar na procura de sua irmã e se dedica a costurar roupas em casa para ganhar alguns pesos. Sua família vive em angústia, desespero e impotência constantes. “Percebo que as autoridades são passivas e que não fazem muito para procurar nossos desaparecidos”. Mas ela sim. Como tantos outros familiares de vítimas no México, sua vida gira em torno do desaparecimento de Minerva. Deixou seu trabalho, foi para as ruas mostrando a foto de sua irmã e decidiu começar a se familiarizar com o sistema legal mexicano e com as leis. Neste sentido, está totalmente orgulhosa do trabalho que ela e outras vítimas tiveram participando da criação da Lei Geral de Vítimas.

“Participei nas interlocuções com advogados e juristas para dar ideias e tudo surgoi com a contribuição das vítimas. Estalei nos reconhece o direito de participar em políticas públicas, no marco do processo penal, e a sermos ouvidas. Também garante nossa segurança como vítimas e desta maneira podemos exigir das autoridades o acesso à verdade e à justiça e à reparação integral”. Para Tere, a criação desta lei é uma vitória das vítimas organizadas no México para pedir às autoridades prestação de contas, transparência e informação e a dar seguimento aos casos de desaparecimentos ou assassinatos. Bem, haver uma lei não é suficiente, pois “só será cumprida mediante o trabalho de uma sociedade civil ativa e organizada que participe e pressione as autoridades para dar cumprimento ao que as vítimas temos direito”, comenta.

Tere insiste em que vai chegar o dia em que Minerva entrará pela porta e acabe com a eterna espera de tanguyú. Enquanto isso, segue costurando. E ao fazê-lo, diz, “é como se estivesse alinhavando minha história de vida junto com a de minha irmã Minerva. Sinto também que desta maneira o tempo passa mais rápido e me ajuda a não pensar na dor da ausência de minha irmã, de quem sinto muito falta e quem desejo voltar logo a ver”.

Enquanto os habitantes do povoado de Tehuantepec esperam que a deusa Tang Yuh volte a aparecer em uma véspera de ano novo vestida de zapoteca, Tere segue costurando ao lado da figura de barro, esperando até que chegue um dia como o dessa véspera de ano novo.

Postagem original em:
http://retalesdememoria.wordpress.com/2014/08/28/esperando-el-regreso-con-tangu-yuh/

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s