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Veus per la dignitat a Mèxic des de Barcelona #CulturesDeResistència

Aquesta setmana es presenta a Barcelona la Taula per Mèxic, un col·lectiu de persones, mexicans i catalans que denuncien la crisis de drets humans que viu el país. S’organitzen des de Catalunya per visibilitzar les violències a Mèxic, els desapareguts, els assassinats, els desplaçats del seu país que viu una guerra silenciada.

#Podcast [Capítol 7: 16.11.2016] #CulturesDeResistència al Territori Clandestí

Avui al cultures de resistència, doncs, parlarem dels que lluiten contra la violència des de les seves trinxeres: L’activisme, i el periodisme i ho farem amb Arturo Landeros, membre d’aquesta Taula per Mèxic que es presentarà demà i  amb el periodista mexicà Jose Gil Olmos especialitzat en seguir les conseqüències d ela guerra contra el narcotràfic, moviments de víctimes i resistències indígenes.

La guerra contra les drogues declarada al país l’any 2006 per l’aleshores president Felipe Calderón és només part de les violències que viu un país submergit en el dolor de les fosses clandestines, dels desapareguts i dels assassinats.

 Però entre tot aquest dolor hi ha esperança. Joves que s’organitzen de forma noviolenta, com els companys dels 43 estudiants desapareguts a Ayotzinapa, Estat de Guerrero ara fa 2 anys, o com els familiars de les víctimes dels desapareguts i assassinats del Movimiento por la paz con justícia i dignidad, inspirat pel poeta Javier Sicilia a qui l’any 2011 li van assassinar un fill.

Els Indígenes Maies zapatistes al sud del país que van declarar la guerra al govern mexicà l’any 1994 reclamant els seus drets i amb ells tots els pobles indígenes en resistència arreu del país que lluiten per la dignitat o el moviment dels #YoSoy132, estudiants mexicans que van despertar la primavera de l’any 2012. I també, els que no han deixat de denunciar la situació dels immigrants centreamericans que son tractats com una mercaderia més, extorsionats, desapareguts i assassinats en el seu trànsit cap als EEUU per buscar una vida millor.

Molts moviments socials a Mèxic sorgeixen precisament per posar NOM i cognom a les XIFRES altíssimes de desplaçats, desapareguts i assassinats i amb ells, periodistes valents que exerceixen la professió en un context de guerra son les veus de la resistència que volem rescatar avui.

I tenint en compte aquest context de CRISIS DE DRETS HUMANS han començat a Barcelona les Jornades FRONTERA SUD diàlegs Mèxic-Barcelona. Durant tota la setmana hi ha activitats organitzades per persones i col·lectius preocupats per la crisis de drets humans que viu el país. Ahir dimarts, el pare Alejandro Solalinde, ens va parlar de la situació dels immigrants a Mèxic i del periple terrible que han de passar per arribar a tenir una vida millor apuntant també que…  Si ja vivien una situació terrible, què passarà ara amb l’arribada de Donald Trump a la presidència del país veí del nord…

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[Brasil-MS] La Comunidad Kaiowá más hostigada enfrenta un nuevo despojo de tierras

 “Nosotros nunca más vamos a salir de aquí. Si nos matan, pido que traigan palas para enterrarnos. Aunque nos invadan, no vamos a salir nunca más. Vamos a resistir aquí. Aunque nos amenacen, aquí nos quedaremos. La lucha siempre va a continuar, aunque muera, porque tengo varios nietos”

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[Campanha Guaraní]

por Ruy Sposati del CIMI (Conselho Indigenista Misionário)

[Traducción del original en português por Marta Molina]

La comunidad Guaraní Kaiowá más amenazada en este momento, el tekoha (tierra) Apyka’i, del municipio de Dourados (Mato Grosso do Sul-MS) se enfrenta a un nuevo despojo de tierras.

La formalización jurídica de este despojo es la “reintegração de posse”, es decir, la decisión judicial que permite expulsar a los indígenas de su región.

Una nueva maniobra legal certificó que la decisión -ya cumplida– por la justicia federal en 2009 a favor de Cássio Guilherme Bonilha Tecchio  propietario de la hacienda Serrana, fuera, una vez más, utilizada contra los indígenas.

Ahora, los Kaiowá tienen 30 días para abandonar el lugar donde están acampados desde septiembre de 2012. El plazo para el desalojo empieza a contar a partir de este lunes, 27. La lideresa de la comunidad, Damiana, reafirma que los indígenas no dejan sus tierras.

Hasta septiembre del año pasado el área era utilizada por la Usina São Fernando para la plantación de caña de azúcar a gran escala. Fue entonces cuando Damiana y su comunidad recuperaron el territorio después de 14 años acampados en la orilla de la autopista BR- 463, a 8 kilómetros del centro del municipio de Dourados y volvieron a incomodar a los productores de la planta. La tierra reivindicada por los Kaiowá como tradicional está en proceso de identificación y delimitación por la Fundación Nacional del Indio (FUNAI) .

“Ahora no voy a dejarles cortar más caña de azúcar ni poner veneno”, afirma Damiana. Los Kaiowá, por lo tanto, no tienen la intención de abandonar la hacienda. “Mi padre murió aquí en el tekoha . El antiguo cementerio está aquí y el propietario de la hacienda lo incendió todo. Ahora sólo la usina usa el terreno. ¡Ya Basta! Ya basta de que la usina saque provecho de estas tierras. ¡La usina no va a cortar más caña! ”

“No voy a salir nunca de aquí. Me pueden pegar un tiro, pero ¡no me iré jamás!. No les voy a dejar recolectar caña ni usar veneno”

La usina

La Usina São Fernando fue instalada en Dourados en 2009. Se trata de una empresa del Grupo Bertin, uno de los mayores productores y exportadores de productos refrigerados de origen animal de América, y de la Agropecuaria JB , vinculada al Grupo Bumlai, especializado la mejora genética del ganado de corte. Una de las áreas utilizadas por la planta para producir caña de azúcar es reivindicada por los Kaiowá de Apyka’i .

En 2010, bajo la amenaza de perder su licencia de funcionamiento debido a la falta de cumplimiento de la legalidad en cuestiones de trabajo, diversos aspectos jurídicos, ambientales e indígenas, la planta tuvo que firmar un acuerdo de cooperación y compromiso de responsabilidades en un tribunal.

Entre las condiciones establecidas por el Ministerio Público, Ministerio de Trabajo y MPF (Ministerio Público Federal), la planta estaba obligada a no renovar el contrato de arrendamiento de la hacienda Serrana de Cássio Guilherme Bonilha Tecchio, propiedad situada en el territorio reivindicado Apyka’i por la familia de Damiana, cuando finalizara el contrato actual.

El tekoha

La historia de los Guaraní Kaiowá se pierde en el tiempo –pero durante su ciclo particular de caña de azúcar y los años en la orilla de la carretera, una serie de tragedias irrumpieron en la familia de Damiana. Cinco personas murieron atropelladas –el último, Gabriel, uno de sus nietos, en marzo de 2012, a los 4 años de edad. Una anciana murió, según los indígenas, envenenada por los agrotóxicos y plaguicidas utilizados en las plantaciones que rodean el campamento.

Intentaron recuperar el territorio varias veces. La última tentativa fue en junio de 2008 y se prolongó hasta el cumplimiento de la resolución judicial citada al principio del texto. Una vez expulsados, la comunidad se trasladaría a vivir de nuevo en la carretera.

En setiembre de 2009, un grupo armado atacó el campamento disparando en dirección a sus barracas. Un Kayowá de 62 años resultó herido por arma de fuego, otros indígenas fueron agredidos y otras barracas y pertenencias fueron quemados.

También en 2012, en agosto, cuando aún estaban acampados en la orilla de la carretera, un incendio, que según los indígenas fue iniciado de forma intencionada en el cañaveral de la Usina São Fernando, se expandió por el campamento destruyendo barracas, alimentos y pertenencias de los indígenas forzándolos a huir. Hasta hoy no se sabe qué fue lo que provocó el incendio.

Al cabo de un mes, el 16 de septiembre, aún después de estar 14 años acampados en la orilla de la carretera, la comunidad, una vez más, movió su campamento para dentro del territorio reivindicándolo como tradicional. En este espacio se encuentra la hacienda Serrana, utilizada por la usina São Fernando para la monocultura de caña de azúcar a gran escala.

“Nosotros nunca más vamos a salir de aquí. Si nos matan, pido que traigan palas para enterrarnos. Aunque nos invadan, no vamos a salir nunca más. Vamos a resistir aquí. Aunque nos amenacen, aquí nos quedaremos. La lucha siempre va a continuar, aunque muera, porque tengo varios nietos”, afirma Damiana.