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[Brasil-MS] Empieza campaña contra el desalojo de 20 familias Guaraní Kaiowá

@martamoli_RR / Marta Molina

Esta mañana el Consejo Aty Guasu -asamblea Guarani y Kaiowá de Mato Grosso do Sul- empezó una campaña para la demarcación de la tierra indígena del Apyka’i que tiene la intención de impedir el desalojo de 20 familias que viven en el tekohá -tierra- Apyka’í en el municipio de Dourados.

Según una una decisión judicial, tienen 22 días para irse o entrará la policía federal para obligarles a hacerlo.

Los moradores del Apyka’i y el Consejo Aty Guasu piden que Cassio Guilherme Bonilha Tecchio, propietario de la Hacienda Serrana situada en tierras reivindicadas por los Guaraní Kaiowá retire su petición de reposesión y adjudicación de tierra.

En su petición insisten en que Bonilha retire todas las acciones judiciales contra la comunidad indígena del Apyka’i, que suspenda inmediatamente la contratación de seguridad privada en la zona y que cancele su contrato de arrendamiento con la Usina São Fernando (conforme establecido en el TAC -Termo de Ajustamiento de Conducta- con el Ministerio Público Federal) para la plantación de caña de azúcar a gran escala.
También piden que se haga un acuerdo con la comunidad guaraní kayowá para que puedan vivir en el área donde están establecidos hoy hasta que el Grupo de Trabajo de la Fundación Nacional del Indio (FUNAI) realice las relatorías pertinentes e inicie o proceso de demarcación del Apyka’i actualmente en proceso de identificación y delimitación.

Las 20 familias tienen 22 días para desalojar las barracas en las que viven hoy en día y abandonar la parcela de tierra que recuperaron en septiembre del año pasado después de pasar 14 años acampados en la orilla de la autopista BR- 463, a 8 kilómetros del centro del municipio de Dourados.

Hasta el momento se han conseguido más de 55 firmas en una campaña virtual como parte de la Campanha Guaraní para la demarcación de tierras indígenas del Apyka’i

[Más información en: Campanha pela demarcação de Terra Indígena Apyka’i ]

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This morning, the Aty Guasu Council – an assembly of Guarani and Kaiowá indigenous peoples in Mato Grosso do Sul, Brazil – began its campaign for the recognition of the indigenous Apyka’í lands. The campaign hopes to prevent the displacement of 20 families that live on the Apyka’í tekohá (lands), in the municipality of Dourados.

According to a court ruling, the families have 22 days to leave or the federal police will come to evict them.

The residents of Apyka’í  and the Aty Guasu Council are asking that Cassio Guilherme Bonilha Tecchio, the proprietor of the Serrada Hacienda which resides in the contested lands, retract his claim to reposses the land.

In their petition, they insist that Boinlha rescind all judicial actions against the Apyka’i community, that he immediately cease contracting private security in the area, and that he cancel his lease to Usina São Fernando for a massive-scale sugar plantation.

They also ask for an agreement with the already-established Guaraní kayowá community, so that they can stay in their territory until the National Indigenous Foundation Working Group can issue the necessary reports and so that the Apyka’i territory, now in the process of being identified and mapped out, can be delineated.

The 20 families have 20 days from now to leave their homes and abandon the lands they recuperated last September, after spending 14 years camped out on the side of the BR-463 Highway, eight miles outside of the center of the Dourados municipality.

Currently, their online campaign has garnered over 55 signatures, as part of the Guarani campaign for the demarcation of the Apyka’i lands.

More information here.

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Somos la tierra porque en ella vivimos y de ella somos y ella nos da. Si nos quitan nuestro modo de ser y de vivir, morimos. Por eso le cantamos y la defendemos

[FOTONOTA] Amanece en la aldea de Jauapirú -Dourados, Mato Grosso do Sul- después de la fiesta del Jerosy Puku. Durante dos días y dos noches se bebe chicha, se entonan cantos y rezos en guaraní y se danza hasta el amanecer para bautizar el maíz y toda la cosecha del año.

Los guaranís utilizan la palabra tekoha para referirse a la tierra. En el tekoha se desarrolla el teko, el modo se ser, de vivir. “Somos la tierra porque en ella vivimos y de ella somos y ella nos da. Si nos quitan nuestro modo de ser y de vivir, morimos. Por eso le cantamos y la defendemos”, comenta Seu Getúlio, (nhanderu, rezador y líder de la aldea de Jauapirú) tomando mate frío en la primera rueda de tereré después de la fiesta del Jesosy Puku.

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[PHOTO NOTE] Sunrise in the village of Jauapirú-Dourados, Mato Grosso do Sul- after  Jerosy Puku party. During two days and two nights, people from the nearest villages, prayed and chanted hymns in Guarani drinking chicha and dancing until the sun rise to baptize corn and the whole harvest of the year.

The Guaraní people use the word  tekoha for land. In the tekoha the Teko is developed: the way of life. “We are the land we have because we live in it and we come from land and the land gives us what we eat. If they take away our way of being and living, we die. That’s why we sing, we pray and fight to defend our tekoha,” said Seu Getúlio (Nhanderu, prayer and leader of Jauapirú village) taking cold tea of yerba mate in the first round of tereré after Jesosy Puku party.

[Brasil-MS] La Comunidad Kaiowá más hostigada enfrenta un nuevo despojo de tierras

 “Nosotros nunca más vamos a salir de aquí. Si nos matan, pido que traigan palas para enterrarnos. Aunque nos invadan, no vamos a salir nunca más. Vamos a resistir aquí. Aunque nos amenacen, aquí nos quedaremos. La lucha siempre va a continuar, aunque muera, porque tengo varios nietos”

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[Campanha Guaraní]

por Ruy Sposati del CIMI (Conselho Indigenista Misionário)

[Traducción del original en português por Marta Molina]

La comunidad Guaraní Kaiowá más amenazada en este momento, el tekoha (tierra) Apyka’i, del municipio de Dourados (Mato Grosso do Sul-MS) se enfrenta a un nuevo despojo de tierras.

La formalización jurídica de este despojo es la “reintegração de posse”, es decir, la decisión judicial que permite expulsar a los indígenas de su región.

Una nueva maniobra legal certificó que la decisión -ya cumplida– por la justicia federal en 2009 a favor de Cássio Guilherme Bonilha Tecchio  propietario de la hacienda Serrana, fuera, una vez más, utilizada contra los indígenas.

Ahora, los Kaiowá tienen 30 días para abandonar el lugar donde están acampados desde septiembre de 2012. El plazo para el desalojo empieza a contar a partir de este lunes, 27. La lideresa de la comunidad, Damiana, reafirma que los indígenas no dejan sus tierras.

Hasta septiembre del año pasado el área era utilizada por la Usina São Fernando para la plantación de caña de azúcar a gran escala. Fue entonces cuando Damiana y su comunidad recuperaron el territorio después de 14 años acampados en la orilla de la autopista BR- 463, a 8 kilómetros del centro del municipio de Dourados y volvieron a incomodar a los productores de la planta. La tierra reivindicada por los Kaiowá como tradicional está en proceso de identificación y delimitación por la Fundación Nacional del Indio (FUNAI) .

“Ahora no voy a dejarles cortar más caña de azúcar ni poner veneno”, afirma Damiana. Los Kaiowá, por lo tanto, no tienen la intención de abandonar la hacienda. “Mi padre murió aquí en el tekoha . El antiguo cementerio está aquí y el propietario de la hacienda lo incendió todo. Ahora sólo la usina usa el terreno. ¡Ya Basta! Ya basta de que la usina saque provecho de estas tierras. ¡La usina no va a cortar más caña! ”

“No voy a salir nunca de aquí. Me pueden pegar un tiro, pero ¡no me iré jamás!. No les voy a dejar recolectar caña ni usar veneno”

La usina

La Usina São Fernando fue instalada en Dourados en 2009. Se trata de una empresa del Grupo Bertin, uno de los mayores productores y exportadores de productos refrigerados de origen animal de América, y de la Agropecuaria JB , vinculada al Grupo Bumlai, especializado la mejora genética del ganado de corte. Una de las áreas utilizadas por la planta para producir caña de azúcar es reivindicada por los Kaiowá de Apyka’i .

En 2010, bajo la amenaza de perder su licencia de funcionamiento debido a la falta de cumplimiento de la legalidad en cuestiones de trabajo, diversos aspectos jurídicos, ambientales e indígenas, la planta tuvo que firmar un acuerdo de cooperación y compromiso de responsabilidades en un tribunal.

Entre las condiciones establecidas por el Ministerio Público, Ministerio de Trabajo y MPF (Ministerio Público Federal), la planta estaba obligada a no renovar el contrato de arrendamiento de la hacienda Serrana de Cássio Guilherme Bonilha Tecchio, propiedad situada en el territorio reivindicado Apyka’i por la familia de Damiana, cuando finalizara el contrato actual.

El tekoha

La historia de los Guaraní Kaiowá se pierde en el tiempo –pero durante su ciclo particular de caña de azúcar y los años en la orilla de la carretera, una serie de tragedias irrumpieron en la familia de Damiana. Cinco personas murieron atropelladas –el último, Gabriel, uno de sus nietos, en marzo de 2012, a los 4 años de edad. Una anciana murió, según los indígenas, envenenada por los agrotóxicos y plaguicidas utilizados en las plantaciones que rodean el campamento.

Intentaron recuperar el territorio varias veces. La última tentativa fue en junio de 2008 y se prolongó hasta el cumplimiento de la resolución judicial citada al principio del texto. Una vez expulsados, la comunidad se trasladaría a vivir de nuevo en la carretera.

En setiembre de 2009, un grupo armado atacó el campamento disparando en dirección a sus barracas. Un Kayowá de 62 años resultó herido por arma de fuego, otros indígenas fueron agredidos y otras barracas y pertenencias fueron quemados.

También en 2012, en agosto, cuando aún estaban acampados en la orilla de la carretera, un incendio, que según los indígenas fue iniciado de forma intencionada en el cañaveral de la Usina São Fernando, se expandió por el campamento destruyendo barracas, alimentos y pertenencias de los indígenas forzándolos a huir. Hasta hoy no se sabe qué fue lo que provocó el incendio.

Al cabo de un mes, el 16 de septiembre, aún después de estar 14 años acampados en la orilla de la carretera, la comunidad, una vez más, movió su campamento para dentro del territorio reivindicándolo como tradicional. En este espacio se encuentra la hacienda Serrana, utilizada por la usina São Fernando para la monocultura de caña de azúcar a gran escala.

“Nosotros nunca más vamos a salir de aquí. Si nos matan, pido que traigan palas para enterrarnos. Aunque nos invadan, no vamos a salir nunca más. Vamos a resistir aquí. Aunque nos amenacen, aquí nos quedaremos. La lucha siempre va a continuar, aunque muera, porque tengo varios nietos”, afirma Damiana.