Archivo de la categoría: noviolencia

Veus per la dignitat a Mèxic des de Barcelona #CulturesDeResistència

Aquesta setmana es presenta a Barcelona la Taula per Mèxic, un col·lectiu de persones, mexicans i catalans que denuncien la crisis de drets humans que viu el país. S’organitzen des de Catalunya per visibilitzar les violències a Mèxic, els desapareguts, els assassinats, els desplaçats del seu país que viu una guerra silenciada.

#Podcast [Capítol 7: 16.11.2016] #CulturesDeResistència al Territori Clandestí

Avui al cultures de resistència, doncs, parlarem dels que lluiten contra la violència des de les seves trinxeres: L’activisme, i el periodisme i ho farem amb Arturo Landeros, membre d’aquesta Taula per Mèxic que es presentarà demà i  amb el periodista mexicà Jose Gil Olmos especialitzat en seguir les conseqüències d ela guerra contra el narcotràfic, moviments de víctimes i resistències indígenes.

La guerra contra les drogues declarada al país l’any 2006 per l’aleshores president Felipe Calderón és només part de les violències que viu un país submergit en el dolor de les fosses clandestines, dels desapareguts i dels assassinats.

 Però entre tot aquest dolor hi ha esperança. Joves que s’organitzen de forma noviolenta, com els companys dels 43 estudiants desapareguts a Ayotzinapa, Estat de Guerrero ara fa 2 anys, o com els familiars de les víctimes dels desapareguts i assassinats del Movimiento por la paz con justícia i dignidad, inspirat pel poeta Javier Sicilia a qui l’any 2011 li van assassinar un fill.

Els Indígenes Maies zapatistes al sud del país que van declarar la guerra al govern mexicà l’any 1994 reclamant els seus drets i amb ells tots els pobles indígenes en resistència arreu del país que lluiten per la dignitat o el moviment dels #YoSoy132, estudiants mexicans que van despertar la primavera de l’any 2012. I també, els que no han deixat de denunciar la situació dels immigrants centreamericans que son tractats com una mercaderia més, extorsionats, desapareguts i assassinats en el seu trànsit cap als EEUU per buscar una vida millor.

Molts moviments socials a Mèxic sorgeixen precisament per posar NOM i cognom a les XIFRES altíssimes de desplaçats, desapareguts i assassinats i amb ells, periodistes valents que exerceixen la professió en un context de guerra son les veus de la resistència que volem rescatar avui.

I tenint en compte aquest context de CRISIS DE DRETS HUMANS han començat a Barcelona les Jornades FRONTERA SUD diàlegs Mèxic-Barcelona. Durant tota la setmana hi ha activitats organitzades per persones i col·lectius preocupats per la crisis de drets humans que viu el país. Ahir dimarts, el pare Alejandro Solalinde, ens va parlar de la situació dels immigrants a Mèxic i del periple terrible que han de passar per arribar a tenir una vida millor apuntant també que…  Si ja vivien una situació terrible, què passarà ara amb l’arribada de Donald Trump a la presidència del país veí del nord…

Dones cap a Gaza: dos vaixells amb tripulació femenina salpen de Barcelona

Són dones arribades de diversos països i es declaren activistes pels drets del poble palestí. Aquesta setmana han salpat del port de Barcelona en dos vaixells, amb la intenció de trencar el bloqueig que Israel aplica a la Franja de Gaza. Hi viatgen, entre d’altres, Anne Wright, de 70 anys i excoronel de l’exèrcit dels Estats Units, que va deixar el seu càrrec al Departament d’Estat quan el govern de George Bush va declarar la guerra a l’Iraq i des de fa anys s’ha convertit en activista defensora dels drets humans.

Origen: Dones cap a Gaza: dos vaixells amb tripulació femenina salpen de Barcelona

800km per reivindicar condicions dignes de feina

Una cursa de relleus de 800km entre Bilbao i Barcelona per a reivindicar condicions dignes de feina. El #Correscales passa pel programa Solidaris de Catalunya Ràdio.

[Segueix els tracks la cursa a través de la pàgina http://correscales2016.org%5D

 

 

 

[México] La sonrisa de Joaquín, la paz de Tere

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Marta Molina. Barcelona, 7 de agosto de 2014

Conocí a Tere el 4 de Junio de 2011 en Cuernavaca, Morelos (México). Ese día partíamos hacia Ciudad Juárez en la “Caravana del Consuelo” organizada por el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. Miles de víctimas de la guerra contra las drogas se disponían a atravesar el país pasando por las ciudades más violentas y convocando a todos aquellos familiares con hijos desaparecidos, secuestrados, maridos asesinados, esposas o hijas perdidas por culpa de la “guerra contra el narco”.

¿De dónde debe venir esa mujer pequeñita, delgada, de más de 50 años, de piel blanca, vestida con ropa de lino blanca, con el pelo corto, también blanco y los ojos azules? No parece mexicana, pensé. Me acerqué a ella y me di cuenta que sostenía un estandarte de bambú con la foto de un joven con una sonrisa preciosa. En la mano, unas margaritas blancas.

– ¿De dónde viene?, le pregunté.

– De Quintana Roo.

– ¿De tan lejos?

– Sí, de la península de Yucatán. ¿Has ido alguna vez?

– No, -le dije.

– Pero quién sabe, tal vez algún día…

Nos reímos y le confesé que cuando la vi, pensé que no era mexicana. “Siempre se piensan que soy gringa pero nací en el Distrito Federal (DF) aunque me fui a vivir a Cancún hace muchos años. Allí nació Joaquín, el de la foto, el de la sonrisa linda, mi hijo. Lo mataron el año pasado en su departamento en el DF”.

Tragué saliva y le di un abrazo.

La Caravana ya arrancaba. Ella se subió al camión número uno, el de las víctimas, la avanzadilla de 17 camiones más que viajaban hacia Ciudad Juárez (Chihuahua) en esta ruta del dolor. Ese día Teresa empezó a contar quién era Joaquín a los que nunca lo conocimos en persona para que hoy, algunos, tengamos el privilegio de que sea nuestro hermano pero sobre todo para que no nos cansemos de luchar por la justicia, la paz y la dignidad.

Hoy, 7 de agosto de 2014, se cumplen cuatro años de la muerte de Joaquín. Tenía 21 cuando lo asesinaron brutalmente en su apartamento. Se acababa de trasladar al DF para estudiar arquitectura en la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) dejando a su mamá, sus dos hermanos menores, Diego y Fabián, el mar de Cancún, el surf y las olas que tanto le gustaban. Escuchaba John Lennon, Bob Dylan y Sublime y le encantaban las películas de Tarantino. Quería ser arquitecto y construirle una casa a su madre.

Tere es una mujer luchadora, incansable, resistente. Recuerdo cuando, juntas, encontramos por casualidad un dibujo y un texto de Joaquín escondido dentro de un libro en la cabaña de una amiga suya en una playa de Quintana Roo. Debía tener no más de 15 años cuando lo hizo. En ese instante Tere respiraba paz y tranquilidad y empezó a hablar de su hijo con una sonrisa serena.

Aprendí de Tere sobre la necesidad de perder el miedo para luchar por la paz en un país en guerra. “La noviolencia tiene que empezar encontrándola dentro de nosotros mismos”, me decía cuando insistía en la necesidad de organizarnos como movimiento por la paz. “Luego viene la acción y también la resistencia civil, Marta. Tenemos que empoderarnos y claro, usar la imaginación y la creatividad”.

Conocimos juntas a Manuelito, de Las Abejas de Acteal en Chiapas, quien ya no está entre nosotros. Aprendí con ella sobre la lucha noviolenta de los indígenas mayas tsotsiles de Los Altos de Chenalhó que sufrieron una masacre por parte de un grupo paramilitar en 1997. Desde entonces, cada 21 de diciembre Tere va a visitarlos y se une a las jornadas de ayuno y oración. Allí donde descansan los restos de los 45 muertos descansa también la foto de Joaquín, la que llevaba cuando la conocí, hace tres años, en Cuernavaca.

Tere fue alumna de la Escuelita Zapatista el año pasado y aprendió todavía más sobre organización metiéndose en las entrañas de la Selva Lacandona chiapaneca escuchando y conviviendo con las bases de apoyo. Marchas por la paz en México, talleres de organización noviolenta, caravanas al norte y al sur del país fueron sus primeros pasos como organizadora.

Joaquín, estaría orgulloso de su madre quien nunca dejó de luchar por la paz desde el dolor del asesinato de su hijo. Caminó todo México y parte de los Estados Unidos pidiendo justicia y paz para un México desgarrado junto a otras madres que, como ella, habían perdido a sus hijos en una guerra que intenta esconderse desde el gobierno pero que sus muertos le ponen nombre.

Hoy abrazo a Tere, y lo hago encendiendo una vela para Joaquín desde Barcelona. Y la pongo en un vaso de mosaico de cristales verde-azulados, del color del mar caribe, un vaso muy especial, hecho con las manos de la Tere artesana y que fue parte del altar de Joaquín. Un vaso que Tere le regaló a mi hermana Judith cuando la conoció hoy hace un año.

Desde aquí te recordamos, Joaquín, sonrisa hermosa, para que se haga justicia para todos los asesinados en México. Hermano, gracias por dejarme conocer a tu mamá. Tere, gracias por seguir luchando.

***

“Yo veo esta Caravana como el arrecife que tenemos en Quintana Roo, es un gran organismo, pero es uno solo y hay tiburones ballena y hay corales y hay rayas y depredadores… Pero es un organismo que se ve desde la luna. Entonces, cuando seamos una sociedad civil, cuando nos vean desde la Residencia del presidente en Los Pinos y desde las cámaras y desde los medios y digan “la sociedad civil mexicana es una sociedad que está trabajando por la paz”, entonces, vamos a alcanzar la paz.” Teresa Carmona, Caravana del Consuelo, 2011. Ciudad Juárez. México.

 

Gritos de Libertad por Patishtán

 

Marta Molina.- San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

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Foto: Moysés Zúñiga Santiago

Desde el interior del penal número 5 de San Cristóbal de las Casas, Chiapas los presos pudieron oír hoy los gritos de “libertad” y “justicia” entonados por centenares de indígenas de El Bosque y voces solidarias a favor de la liberación de Alberto Patishtán Gómez a 13 años de su encarcelamiento.

Mientras tanto, afuera, indígenas tzotziles de El Bosque, miembros de Las Abejas de Acteal e integrantes de El Pueblo Creyente se congregaron desde la mañana para realizar una misa católica en la entrada del CERESS -Centro Estatal para la Reinserción Social de Sentenciados- y rezar por la liberación del profesor tzotzil condenado a 60 años por un crimen que no cometió.

A la intemperie y en frente de una sencilla mesa improvisada en donde descansaba una tosca Biblia, dos recipientes con ostias sagradas y dos botellas de agua bendita el párroco de Simojovel, Marcelo Pérez dio inicio a la eucaristía: “No ser solidarios es ser cómplices de estas injusticias de los gobiernos injustos”, dijo.

Durante la misa, de alto contenido político y reivindicativo, se insistió en que la negación de la libertad de Alberto Patishtán es también la expresión de que los pueblos indígenas están todos encarcelados: “Es un mensaje del estado, quien tiene en sus manos las leyes para encarcelar a inocentes y liberar a asesinos como los autores materiales de la Masacre de Acteal”, señaló el párroco de Simojovel quién imploró la libertad de Patishtán y los pueblos indígenas “en nombre de Dios”.

Después del culto, celebrado en tzotzil y en español y durante el cual se entonaron cantos religiosos al unísono, los presentes marcharon alrededor de los muros de la cárcel encabezados por el padre Magdaleno Sánchez Ruiz, Párroco de El Bosque, quien portaba un estandarte de la Virgen de Guadalupe.

A pesar de las condiciones de dejadez en las que se encuentra el terreno contiguo a los muros del penal lograron dar la vuelta completa en una especie de abrazo colectivo de apoyo al profesor tzotzil y a sus compañeros presos injustamente.

“Hacemos como los peregrinos que dieron vueltas a Jericó para destruir a su enemigo”, comenta el padre Marcelo Pérez durante la marcha. “Nuestro caminar es una ofrenda a Dios y un apoyo solidario a Patishtán”, añadió.

Los integrantes de El Movimiento del Pueblo de El Bosque por la Liberación de Patishtán celebraron hoy 13 años de su necesario surgimiento, motivado por el encarcelamiento del profesor tzotzil y comentaron que no pararán de luchar hasta que su compañero salga libre “porque él es inocente, lo único que hizo fue querer ayudar al pueblo, le fabricaron un delito por querer destituir a un presidente municipal autoritario y corrupto, Manuel Gómez Ruiz”, recuerda Martín Ramírez, profesor y compañero de juventud de Alberto, entre gritos de “justicia, justicia”.

El expediente del Caso de Alberto Patishtán llegó hace dos semanas al Tribunal Colegiado de Chiapas remitido por la Suprema Corte y a día de hoy se sigue esperando que se designe un Magistrado Ponente para que elabore el proyecto. Posterior a eso tendría que ser listado o discutido en un término no mayor de 10 días -como establece el Código Federal de Procedimientos Penales. Sin embargo, los abogados de Patishtán consideran que por la complejidad del Caso el asunto puede demorar hasta agosto -por el período vacacional- aunque no descartan que se de una resolución ajustada al Código y se resuelva en dos semanas.

Leonel Rivero, el actual abogado de Patishtán, acompañó el acto simbólico en frente del CERESS 5 y comentó que, como parte del apoyo internacional a la liberación de Alberto, el día 4 de julio, Baldemar Velázquez -organizador y líder defensor de los derechos de los campesinos en los Estados Unidos, compañero del luchador social Cesar Chávez y discípulo de Martin Luther King- visitará a Alberto Patishtán.

El mismo Profesor habló desde las entrañas de la cárcel a través de una Carta que fue leída de la voz de Román a escasos metros de las rejas del penal. Patishtán externó su agradecimiento a todos los que, el día que cumple 13 años entre rejas, dedicaron su esfuerzo y creatividad a pedir su libertad: “No me arrepiento de haber ayudado a mis hermanos pobres, sino al contrario me siento feliz de haber cumplido un poquito de mi deber y no como una obligación”.

A su vez expresó que con la ayuda de los que le apoyan –como los que apoyaron a Jesús y le ayudaron a cargar la Cruz- se siente con fuerzas “y mi cruz que llevo la siento liviano y sé que llegaré al triunfo en unión de todos ustedes”. Su carta, terminó con un llamado a la esperanza y un grito de “la Verdad nos hará libres”

Al finalizar la marcha, Carmen Gómez Gómez, coordinadora del Movimiento del Pueblo de El Bosque se acercó a las puertas del penal y organizó una comitiva de 10 personas para que entraran a visitar a Patishtán insistiendo en que  pasaran los que aún no le conocen. Compañeras y vecinas del profesor, emocionadas, no dudaron en entrar a visitarle y traspasar los muros del penal para abrazarle en persona y darle la fuerza necesaria mientras sigue la eterna espera que decidirá su libertad.

San Cristobal de Las Casas, Chiapas. 19 de junio de 2013. Carmen Gomez Gomez (derecha), a la entrada del penal donde se encuentra recluido hace 13 anos su sobrino Alberto Patishtan Gomez  Foto: Moyses Zuniga Santiago.

Carmen Gomez Gomez (derecha), a la entrada del penal donde se encuentra recluido hace 13 anos su sobrino Alberto Patishtán Gómez
Foto: Moysés Zúñiga Santiago.

RR [AUDIO Sample] RR

Palabras de Martín Ramírez López, Coordinador del Movimiento del Pueblo de El Bosque por la Libertad del profesor tzotzil Alberto Patishtán durante la marcha realizada el 19 de junio alrededor del penal en donde lleva 13 años encarcelado injustamente.

El compañero de profesión y de infancia del preso político asegura que no pararán de luchar hasta que su compañero salga libre.

Brigada Ciclista por la Paz en repudio al gobierno de Calderón

La primera Brigada Ciclista por la Paz recorre el centro de la Ciudad de México para visibilizar los actos de repudio al gobierno de Felipe Calderón

por Brigada Ciclista Por la Paz – MPJD domingo, 25 / noviembre 2012 14:15 

El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) se unió esta mañana al acto público de “Despedida a Calderón” organizado por Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos/as en México (FUNDEM) en la explanada del Palacio de Bellas Artes.

De este punto partió la #BrigadaCiclistaPorLaPaz del #MPJD que recorrió el “ciclotón” de los domingos en la Ciudad de México convocando a los ciclistas y peatones a participar en el acto del 28 de noviembre en la Estela de Luz “Recuento de daños. Sexenio de Muerte”.

La #BrigadaCiclistaPorLaPaz llegó a las puertas de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en donde los miembros del TPP México (Tribunal Permanente de los Pueblos Capítulo México) celebraron un Juicio Político-Popular a Felipe Calderón por el “daño que ha realizado al pueblo de México durante su mandato”.

Para formar parte de la #BrigadaCiclistaPorLaPaz únete a su grupo de Facebook o Twitter @BrigadaPaz

Mexicans cry out for peace

Waging Nonviolence

by  | October 2, 2012

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The Republic of Mexico’s national anthem begins with the words, “Mexicans, at the cry of war.” But last week Mexicans were instead crying out once more for peace.

On September 21, in front of the U.S. embassy in Mexico City, the Movement for Peace with Justice and Dignity (MPJD) closed its “Ten Days for Peace and Human Rights” with a number of members representing various local assemblies of the Yo Soy 132 student movement at their side. It was also an event to welcome back those who had participated in the Caravan for Peace, which traveled through 27 cities in the United States over the course of a month. It marked the first time that a joint event was organized between the two movements.

The “Ten Days for Peace,” which included forums, debates, nonviolent actions and art exhibits around the theme of building peace, began on September 12 with members of the MPJD and other organizations declaring that date the National Day for Peace in Mexico.

No authentic peace without democracy, justice and dignity

Since May 8, 2011, the MPJD has organized the victims of the war on drugs. Now various assemblies of the Yo Soy 132 movement have agreed on an agenda to fight for peace. On September 20, they read a position statement directed to the people of Mexico and the United States. In it, they recognized the work the MPJD has carried out and appealed to the need for alliance-building:

With their efforts they have shown the state of war we are experiencing in Mexico and that the Mexican government not only does not recognize the victims of this work but that it denies their rights, it criminalizes and represses.

[…]

We want this call that is all of ours to become one single voice, to be heard louder than the bullets… that silences the military boots, that breaks the deafening silence of fear, a voice stronger than the curfews, and one that awakens the desire for just, dignified peace. This light that we lit on May 11 that symbolizes our hope, today we share it with you, fellow members of the MPJD so that we can burn together and illuminate the darkness.

More than ever, there is a need for this union between movements that have common cause. Presumably, they share a set of goals and a perspective geared towards rebuilding the social fabric of the country. In fact, there are clear points of overlap between the two movements’ agendas: the opening of democratic, participatory spaces, and above all, the democratization of the media.

On September 20, Javier Sicilia, the poet and journalist who sparked the MPJD, spoke in this vein in front of the U.S. embassy. He expressed gratitude for “being embraced” by the Yo Soy 132 movement:

The youth and their struggle has been very moving. We had been waiting for it for a long time, and here they are to stay, to make democracy and change the history of this country that has been torn apart, and suffered so much.

In addition, Javier Sicilia announced his temporary leave from the visible frontlines of the MPJD so that he can organize and empower the many victims who form the heart and mind of the movement to assume leadership of it. Sicilia will continue to be the figurehead of the movement and will not abandon the MPJD, but he has stated that he needs to rest after a long year and a half of caravans, dialogues with politicians, and meetings with victims and orphans of the war in Mexico and the United States.

During the vigil on the International Day for Peace, Carlos Moreno, an MPJD organizer, emphasized the need for a path to peace and respect for human rights in Mexico which takes the country’s history into account.

I have been looking for my son for over a year and three months and I cannot find him. I don’t want anyone else to go through this. I am the father of Jesús Israel Moreno Pérez, who disappeared on the beaches of Oaxaca, in Chacahua. No one truly disappears. They took him away. It could have been the delinquency or the very authorities that colluded with it. It’s something common. Unfortunately now Mexican society looks at his case as just one more. We should be horrified even that one person could disappear. Disgracefully, human rights are not respected and authorities “investigate” but really do nothing.

Following that theme, the talks given by members of Yo Soy 132 emphasized the need to cry out for peace and recognized that they are all victims of the state:

We, society as a whole, are victims, not collateral damage. We don’t accept this condition because that would exonerate from all responsibility those who have forced us to live in this supposed state of emergency, those who have been made accomplices by closing their eyes and suppressing us, refusing to recognize us, killing us, kidnapping us, disappearing us, and displacing us time and time again with policies of death. Eighty thousand deaths, 30,000 disappeared, 250,000 forcefully displaced, 20,000 orphaned, and 5,000 children slaughtered, all victims of policies that turn their back on society.

Yo Soy 132 joined the untiring efforts of the MPJD and also called on the North American people, “to join us in solidarity, and the communities all over the world who have suffered from these policies of war, so that together we can all build peace.” They made the call in very concrete terms:

Here, in front of the U.S. embassy, we ask that they stop promoting this war, pushing it forward with agreements that violate our sovereignty — like the Security and Prosperity Partnership of North America (SPP) and the Mérida Initiative — that they stop being accomplices by introducing guns into Mexico… We came to say that we are not one more star on your flag, that we aren’t part of your homeland security, that we don’t accept the export of your system of violence.

The Movement for Peace during the last year and a half has not stopped marching to ask for an immediate end to the war, for justice for its victims, and in Sicilia’s words, to rescue “our human dignity and to save democracy.” Sicilia clarified that the purpose of their act in front of this symbolic border at the embassy was to tell the U.S. and Mexican governments and entrenched powers that:

those who have flourished in this time of war and have turned our era into one of pain did not succeed. To tell them that despite all of the suffering they have inflicted and all of the unspeakable pain that day in and day out they manage to imprint into our skins, despite their desire to sow violence as a way of life, despite sowing confusion, we have come to to tell them that we are on our feet and that we will force them, with our own human dignity, to build peace and make it a priority on the bilateral agenda.

The Yo Soy 132 and the MPJD concluded their speeches saying that there will be no rest or tranquility in the United States or Mexico until peace is recovered and justice, as Sicilia puts it, “pulls us out of the absurd war.”

Organizing alliances for peace and authentic democracy

According to Luís Gómez, an organizer with the MPJD, the caravan to the U.S. had other fundamental objectives. First, they sought to establish a network of organizations within the U.S. against the war on drugs and of the people who have suffered from the direct consequences of it: African American and Latino communities that have been criminalized and suffer from mass incarceration. Second, they wanted to discuss the drug problem as a public health issue, not as a national security issue.

In addition, it was intended to bring international attention to the national emergency in Mexico by “exposing the consequences of the U.S. policy in our national territory and crediting binational treaties with fomenting violence and allowing the militarization of the country.”

The MPJD will also continue working on the agenda it has already launched, the General Law of Victims, which was approved by the Mexican Congress.  But Gómez explains that Felipe Calderón has yet to publish it because the law, “places blame for what has happened since 2006 in this war against drug trafficking on him and we believe that it is one of the key laws on which Calderón could be tried for war crimes later on.” Calderón sent this aproved law to the Supreme Court of Justice of the nation to review its constitutionality, thus delaying its publication and implementation.

MPJD’s caravan, which ended in Washington, D.C., sought to put on the conscience of U.S. citizens that Mexico is in a state of war and that Mexicans and Americans must together pressure their governments to take a new route towards peace. “Only with citizens’ pressure can we make governments serve the interests of the nation again,” stated Sicilia. “We haven’t pretended in these long days to be doing great things. We are small against the immensity of the evil. All we have done is light a candle for peace in the midst of the darkness of war.”

It is significant that Yo Soy 132 and the Movement for Peace have come together for actions and seek to harmonize their agendas and build an authentic democracy that, as members of both movements have expressed, cannot exist without peace.

To cry out with art

In symbolic acts in front of the embassy — including creative performances by the Art Action Collective  — activists represented the narcotization of Mexican society through the war on drugs, and the inprisonment and “death of Mexico” as a result of the U.S. arms trade and drug policy.

Political forums were established in which there were testimonies from victims regarding their cases accompanied by artistic participation in public spaces in the cities where the caravan stopped. Andrés Hirsch, a member of the Reverdecer Collective and the Students for a Sensible Drug Policy chapter at the Mexican Autonomous National University (UNAM), is part of the group responsible for artistic and visual actions for Yo Soy 132 and traveled with his mobile stencil during the caravan. “We made shirts and posters along the way as a way of connecting with urban artists from the U.S. who brought their own designs as we formed a binational network of artists,” he explained.

One of the most powerful actions during the caravan was the design of a shirt. On it was a red map that included Mexico and the U.S. without a border and with statistics: on the U.S. side, there have been one million people deported and, on the Mexican side, 70,000 dead, thousands of displaced families, and more than 20,000 disappeared.

With the end of the Caravan for Peace in the United States a new phase is set to begin for the Mexican movement against the War of Drugs. The caravans and marches are over and it’s time to begin to solidify and strengthen the alliances made in the north and south of Mexico, as well as the new relationship that were formed during the journey through the United States.