Archivo de la categoría: noviolencia

Veus per la dignitat a Mèxic des de Barcelona #CulturesDeResistència

Aquesta setmana es presenta a Barcelona la Taula per Mèxic, un col·lectiu de persones, mexicans i catalans que denuncien la crisis de drets humans que viu el país. S’organitzen des de Catalunya per visibilitzar les violències a Mèxic, els desapareguts, els assassinats, els desplaçats del seu país que viu una guerra silenciada.

#Podcast [Capítol 7: 16.11.2016] #CulturesDeResistència al Territori Clandestí

Avui al cultures de resistència, doncs, parlarem dels que lluiten contra la violència des de les seves trinxeres: L’activisme, i el periodisme i ho farem amb Arturo Landeros, membre d’aquesta Taula per Mèxic que es presentarà demà i  amb el periodista mexicà Jose Gil Olmos especialitzat en seguir les conseqüències d ela guerra contra el narcotràfic, moviments de víctimes i resistències indígenes.

La guerra contra les drogues declarada al país l’any 2006 per l’aleshores president Felipe Calderón és només part de les violències que viu un país submergit en el dolor de les fosses clandestines, dels desapareguts i dels assassinats.

 Però entre tot aquest dolor hi ha esperança. Joves que s’organitzen de forma noviolenta, com els companys dels 43 estudiants desapareguts a Ayotzinapa, Estat de Guerrero ara fa 2 anys, o com els familiars de les víctimes dels desapareguts i assassinats del Movimiento por la paz con justícia i dignidad, inspirat pel poeta Javier Sicilia a qui l’any 2011 li van assassinar un fill.

Els Indígenes Maies zapatistes al sud del país que van declarar la guerra al govern mexicà l’any 1994 reclamant els seus drets i amb ells tots els pobles indígenes en resistència arreu del país que lluiten per la dignitat o el moviment dels #YoSoy132, estudiants mexicans que van despertar la primavera de l’any 2012. I també, els que no han deixat de denunciar la situació dels immigrants centreamericans que son tractats com una mercaderia més, extorsionats, desapareguts i assassinats en el seu trànsit cap als EEUU per buscar una vida millor.

Molts moviments socials a Mèxic sorgeixen precisament per posar NOM i cognom a les XIFRES altíssimes de desplaçats, desapareguts i assassinats i amb ells, periodistes valents que exerceixen la professió en un context de guerra son les veus de la resistència que volem rescatar avui.

I tenint en compte aquest context de CRISIS DE DRETS HUMANS han començat a Barcelona les Jornades FRONTERA SUD diàlegs Mèxic-Barcelona. Durant tota la setmana hi ha activitats organitzades per persones i col·lectius preocupats per la crisis de drets humans que viu el país. Ahir dimarts, el pare Alejandro Solalinde, ens va parlar de la situació dels immigrants a Mèxic i del periple terrible que han de passar per arribar a tenir una vida millor apuntant també que…  Si ja vivien una situació terrible, què passarà ara amb l’arribada de Donald Trump a la presidència del país veí del nord…

Dones cap a Gaza: dos vaixells amb tripulació femenina salpen de Barcelona

Són dones arribades de diversos països i es declaren activistes pels drets del poble palestí. Aquesta setmana han salpat del port de Barcelona en dos vaixells, amb la intenció de trencar el bloqueig que Israel aplica a la Franja de Gaza. Hi viatgen, entre d’altres, Anne Wright, de 70 anys i excoronel de l’exèrcit dels Estats Units, que va deixar el seu càrrec al Departament d’Estat quan el govern de George Bush va declarar la guerra a l’Iraq i des de fa anys s’ha convertit en activista defensora dels drets humans.

Origen: Dones cap a Gaza: dos vaixells amb tripulació femenina salpen de Barcelona

800km per reivindicar condicions dignes de feina

Una cursa de relleus de 800km entre Bilbao i Barcelona per a reivindicar condicions dignes de feina. El #Correscales passa pel programa Solidaris de Catalunya Ràdio.

[Segueix els tracks la cursa a través de la pàgina http://correscales2016.org%5D

 

 

 

[México] La sonrisa de Joaquín, la paz de Tere

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Marta Molina. Barcelona, 7 de agosto de 2014

Conocí a Tere el 4 de Junio de 2011 en Cuernavaca, Morelos (México). Ese día partíamos hacia Ciudad Juárez en la “Caravana del Consuelo” organizada por el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. Miles de víctimas de la guerra contra las drogas se disponían a atravesar el país pasando por las ciudades más violentas y convocando a todos aquellos familiares con hijos desaparecidos, secuestrados, maridos asesinados, esposas o hijas perdidas por culpa de la “guerra contra el narco”.

¿De dónde debe venir esa mujer pequeñita, delgada, de más de 50 años, de piel blanca, vestida con ropa de lino blanca, con el pelo corto, también blanco y los ojos azules? No parece mexicana, pensé. Me acerqué a ella y me di cuenta que sostenía un estandarte de bambú con la foto de un joven con una sonrisa preciosa. En la mano, unas margaritas blancas.

– ¿De dónde viene?, le pregunté.

– De Quintana Roo.

– ¿De tan lejos?

– Sí, de la península de Yucatán. ¿Has ido alguna vez?

– No, -le dije.

– Pero quién sabe, tal vez algún día…

Nos reímos y le confesé que cuando la vi, pensé que no era mexicana. “Siempre se piensan que soy gringa pero nací en el Distrito Federal (DF) aunque me fui a vivir a Cancún hace muchos años. Allí nació Joaquín, el de la foto, el de la sonrisa linda, mi hijo. Lo mataron el año pasado en su departamento en el DF”.

Tragué saliva y le di un abrazo.

La Caravana ya arrancaba. Ella se subió al camión número uno, el de las víctimas, la avanzadilla de 17 camiones más que viajaban hacia Ciudad Juárez (Chihuahua) en esta ruta del dolor. Ese día Teresa empezó a contar quién era Joaquín a los que nunca lo conocimos en persona para que hoy, algunos, tengamos el privilegio de que sea nuestro hermano pero sobre todo para que no nos cansemos de luchar por la justicia, la paz y la dignidad.

Hoy, 7 de agosto de 2014, se cumplen cuatro años de la muerte de Joaquín. Tenía 21 cuando lo asesinaron brutalmente en su apartamento. Se acababa de trasladar al DF para estudiar arquitectura en la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) dejando a su mamá, sus dos hermanos menores, Diego y Fabián, el mar de Cancún, el surf y las olas que tanto le gustaban. Escuchaba John Lennon, Bob Dylan y Sublime y le encantaban las películas de Tarantino. Quería ser arquitecto y construirle una casa a su madre.

Tere es una mujer luchadora, incansable, resistente. Recuerdo cuando, juntas, encontramos por casualidad un dibujo y un texto de Joaquín escondido dentro de un libro en la cabaña de una amiga suya en una playa de Quintana Roo. Debía tener no más de 15 años cuando lo hizo. En ese instante Tere respiraba paz y tranquilidad y empezó a hablar de su hijo con una sonrisa serena.

Aprendí de Tere sobre la necesidad de perder el miedo para luchar por la paz en un país en guerra. “La noviolencia tiene que empezar encontrándola dentro de nosotros mismos”, me decía cuando insistía en la necesidad de organizarnos como movimiento por la paz. “Luego viene la acción y también la resistencia civil, Marta. Tenemos que empoderarnos y claro, usar la imaginación y la creatividad”.

Conocimos juntas a Manuelito, de Las Abejas de Acteal en Chiapas, quien ya no está entre nosotros. Aprendí con ella sobre la lucha noviolenta de los indígenas mayas tsotsiles de Los Altos de Chenalhó que sufrieron una masacre por parte de un grupo paramilitar en 1997. Desde entonces, cada 21 de diciembre Tere va a visitarlos y se une a las jornadas de ayuno y oración. Allí donde descansan los restos de los 45 muertos descansa también la foto de Joaquín, la que llevaba cuando la conocí, hace tres años, en Cuernavaca.

Tere fue alumna de la Escuelita Zapatista el año pasado y aprendió todavía más sobre organización metiéndose en las entrañas de la Selva Lacandona chiapaneca escuchando y conviviendo con las bases de apoyo. Marchas por la paz en México, talleres de organización noviolenta, caravanas al norte y al sur del país fueron sus primeros pasos como organizadora.

Joaquín, estaría orgulloso de su madre quien nunca dejó de luchar por la paz desde el dolor del asesinato de su hijo. Caminó todo México y parte de los Estados Unidos pidiendo justicia y paz para un México desgarrado junto a otras madres que, como ella, habían perdido a sus hijos en una guerra que intenta esconderse desde el gobierno pero que sus muertos le ponen nombre.

Hoy abrazo a Tere, y lo hago encendiendo una vela para Joaquín desde Barcelona. Y la pongo en un vaso de mosaico de cristales verde-azulados, del color del mar caribe, un vaso muy especial, hecho con las manos de la Tere artesana y que fue parte del altar de Joaquín. Un vaso que Tere le regaló a mi hermana Judith cuando la conoció hoy hace un año.

Desde aquí te recordamos, Joaquín, sonrisa hermosa, para que se haga justicia para todos los asesinados en México. Hermano, gracias por dejarme conocer a tu mamá. Tere, gracias por seguir luchando.

***

“Yo veo esta Caravana como el arrecife que tenemos en Quintana Roo, es un gran organismo, pero es uno solo y hay tiburones ballena y hay corales y hay rayas y depredadores… Pero es un organismo que se ve desde la luna. Entonces, cuando seamos una sociedad civil, cuando nos vean desde la Residencia del presidente en Los Pinos y desde las cámaras y desde los medios y digan “la sociedad civil mexicana es una sociedad que está trabajando por la paz”, entonces, vamos a alcanzar la paz.” Teresa Carmona, Caravana del Consuelo, 2011. Ciudad Juárez. México.

 

Gritos de Libertad por Patishtán

 

Marta Molina.- San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

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Foto: Moysés Zúñiga Santiago

Desde el interior del penal número 5 de San Cristóbal de las Casas, Chiapas los presos pudieron oír hoy los gritos de “libertad” y “justicia” entonados por centenares de indígenas de El Bosque y voces solidarias a favor de la liberación de Alberto Patishtán Gómez a 13 años de su encarcelamiento.

Mientras tanto, afuera, indígenas tzotziles de El Bosque, miembros de Las Abejas de Acteal e integrantes de El Pueblo Creyente se congregaron desde la mañana para realizar una misa católica en la entrada del CERESS -Centro Estatal para la Reinserción Social de Sentenciados- y rezar por la liberación del profesor tzotzil condenado a 60 años por un crimen que no cometió.

A la intemperie y en frente de una sencilla mesa improvisada en donde descansaba una tosca Biblia, dos recipientes con ostias sagradas y dos botellas de agua bendita el párroco de Simojovel, Marcelo Pérez dio inicio a la eucaristía: “No ser solidarios es ser cómplices de estas injusticias de los gobiernos injustos”, dijo.

Durante la misa, de alto contenido político y reivindicativo, se insistió en que la negación de la libertad de Alberto Patishtán es también la expresión de que los pueblos indígenas están todos encarcelados: “Es un mensaje del estado, quien tiene en sus manos las leyes para encarcelar a inocentes y liberar a asesinos como los autores materiales de la Masacre de Acteal”, señaló el párroco de Simojovel quién imploró la libertad de Patishtán y los pueblos indígenas “en nombre de Dios”.

Después del culto, celebrado en tzotzil y en español y durante el cual se entonaron cantos religiosos al unísono, los presentes marcharon alrededor de los muros de la cárcel encabezados por el padre Magdaleno Sánchez Ruiz, Párroco de El Bosque, quien portaba un estandarte de la Virgen de Guadalupe.

A pesar de las condiciones de dejadez en las que se encuentra el terreno contiguo a los muros del penal lograron dar la vuelta completa en una especie de abrazo colectivo de apoyo al profesor tzotzil y a sus compañeros presos injustamente.

“Hacemos como los peregrinos que dieron vueltas a Jericó para destruir a su enemigo”, comenta el padre Marcelo Pérez durante la marcha. “Nuestro caminar es una ofrenda a Dios y un apoyo solidario a Patishtán”, añadió.

Los integrantes de El Movimiento del Pueblo de El Bosque por la Liberación de Patishtán celebraron hoy 13 años de su necesario surgimiento, motivado por el encarcelamiento del profesor tzotzil y comentaron que no pararán de luchar hasta que su compañero salga libre “porque él es inocente, lo único que hizo fue querer ayudar al pueblo, le fabricaron un delito por querer destituir a un presidente municipal autoritario y corrupto, Manuel Gómez Ruiz”, recuerda Martín Ramírez, profesor y compañero de juventud de Alberto, entre gritos de “justicia, justicia”.

El expediente del Caso de Alberto Patishtán llegó hace dos semanas al Tribunal Colegiado de Chiapas remitido por la Suprema Corte y a día de hoy se sigue esperando que se designe un Magistrado Ponente para que elabore el proyecto. Posterior a eso tendría que ser listado o discutido en un término no mayor de 10 días -como establece el Código Federal de Procedimientos Penales. Sin embargo, los abogados de Patishtán consideran que por la complejidad del Caso el asunto puede demorar hasta agosto -por el período vacacional- aunque no descartan que se de una resolución ajustada al Código y se resuelva en dos semanas.

Leonel Rivero, el actual abogado de Patishtán, acompañó el acto simbólico en frente del CERESS 5 y comentó que, como parte del apoyo internacional a la liberación de Alberto, el día 4 de julio, Baldemar Velázquez -organizador y líder defensor de los derechos de los campesinos en los Estados Unidos, compañero del luchador social Cesar Chávez y discípulo de Martin Luther King- visitará a Alberto Patishtán.

El mismo Profesor habló desde las entrañas de la cárcel a través de una Carta que fue leída de la voz de Román a escasos metros de las rejas del penal. Patishtán externó su agradecimiento a todos los que, el día que cumple 13 años entre rejas, dedicaron su esfuerzo y creatividad a pedir su libertad: “No me arrepiento de haber ayudado a mis hermanos pobres, sino al contrario me siento feliz de haber cumplido un poquito de mi deber y no como una obligación”.

A su vez expresó que con la ayuda de los que le apoyan –como los que apoyaron a Jesús y le ayudaron a cargar la Cruz- se siente con fuerzas “y mi cruz que llevo la siento liviano y sé que llegaré al triunfo en unión de todos ustedes”. Su carta, terminó con un llamado a la esperanza y un grito de “la Verdad nos hará libres”

Al finalizar la marcha, Carmen Gómez Gómez, coordinadora del Movimiento del Pueblo de El Bosque se acercó a las puertas del penal y organizó una comitiva de 10 personas para que entraran a visitar a Patishtán insistiendo en que  pasaran los que aún no le conocen. Compañeras y vecinas del profesor, emocionadas, no dudaron en entrar a visitarle y traspasar los muros del penal para abrazarle en persona y darle la fuerza necesaria mientras sigue la eterna espera que decidirá su libertad.

San Cristobal de Las Casas, Chiapas. 19 de junio de 2013. Carmen Gomez Gomez (derecha), a la entrada del penal donde se encuentra recluido hace 13 anos su sobrino Alberto Patishtan Gomez  Foto: Moyses Zuniga Santiago.

Carmen Gomez Gomez (derecha), a la entrada del penal donde se encuentra recluido hace 13 anos su sobrino Alberto Patishtán Gómez
Foto: Moysés Zúñiga Santiago.

RR [AUDIO Sample] RR

Palabras de Martín Ramírez López, Coordinador del Movimiento del Pueblo de El Bosque por la Libertad del profesor tzotzil Alberto Patishtán durante la marcha realizada el 19 de junio alrededor del penal en donde lleva 13 años encarcelado injustamente.

El compañero de profesión y de infancia del preso político asegura que no pararán de luchar hasta que su compañero salga libre.

Brigada Ciclista por la Paz en repudio al gobierno de Calderón

La primera Brigada Ciclista por la Paz recorre el centro de la Ciudad de México para visibilizar los actos de repudio al gobierno de Felipe Calderón

por Brigada Ciclista Por la Paz – MPJD domingo, 25 / noviembre 2012 14:15 

El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) se unió esta mañana al acto público de “Despedida a Calderón” organizado por Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos/as en México (FUNDEM) en la explanada del Palacio de Bellas Artes.

De este punto partió la #BrigadaCiclistaPorLaPaz del #MPJD que recorrió el “ciclotón” de los domingos en la Ciudad de México convocando a los ciclistas y peatones a participar en el acto del 28 de noviembre en la Estela de Luz “Recuento de daños. Sexenio de Muerte”.

La #BrigadaCiclistaPorLaPaz llegó a las puertas de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en donde los miembros del TPP México (Tribunal Permanente de los Pueblos Capítulo México) celebraron un Juicio Político-Popular a Felipe Calderón por el “daño que ha realizado al pueblo de México durante su mandato”.

Para formar parte de la #BrigadaCiclistaPorLaPaz únete a su grupo de Facebook o Twitter @BrigadaPaz

Mexicans cry out for peace

Waging Nonviolence

by  | October 2, 2012

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The Republic of Mexico’s national anthem begins with the words, “Mexicans, at the cry of war.” But last week Mexicans were instead crying out once more for peace.

On September 21, in front of the U.S. embassy in Mexico City, the Movement for Peace with Justice and Dignity (MPJD) closed its “Ten Days for Peace and Human Rights” with a number of members representing various local assemblies of the Yo Soy 132 student movement at their side. It was also an event to welcome back those who had participated in the Caravan for Peace, which traveled through 27 cities in the United States over the course of a month. It marked the first time that a joint event was organized between the two movements.

The “Ten Days for Peace,” which included forums, debates, nonviolent actions and art exhibits around the theme of building peace, began on September 12 with members of the MPJD and other organizations declaring that date the National Day for Peace in Mexico.

No authentic peace without democracy, justice and dignity

Since May 8, 2011, the MPJD has organized the victims of the war on drugs. Now various assemblies of the Yo Soy 132 movement have agreed on an agenda to fight for peace. On September 20, they read a position statement directed to the people of Mexico and the United States. In it, they recognized the work the MPJD has carried out and appealed to the need for alliance-building:

With their efforts they have shown the state of war we are experiencing in Mexico and that the Mexican government not only does not recognize the victims of this work but that it denies their rights, it criminalizes and represses.

[…]

We want this call that is all of ours to become one single voice, to be heard louder than the bullets… that silences the military boots, that breaks the deafening silence of fear, a voice stronger than the curfews, and one that awakens the desire for just, dignified peace. This light that we lit on May 11 that symbolizes our hope, today we share it with you, fellow members of the MPJD so that we can burn together and illuminate the darkness.

More than ever, there is a need for this union between movements that have common cause. Presumably, they share a set of goals and a perspective geared towards rebuilding the social fabric of the country. In fact, there are clear points of overlap between the two movements’ agendas: the opening of democratic, participatory spaces, and above all, the democratization of the media.

On September 20, Javier Sicilia, the poet and journalist who sparked the MPJD, spoke in this vein in front of the U.S. embassy. He expressed gratitude for “being embraced” by the Yo Soy 132 movement:

The youth and their struggle has been very moving. We had been waiting for it for a long time, and here they are to stay, to make democracy and change the history of this country that has been torn apart, and suffered so much.

In addition, Javier Sicilia announced his temporary leave from the visible frontlines of the MPJD so that he can organize and empower the many victims who form the heart and mind of the movement to assume leadership of it. Sicilia will continue to be the figurehead of the movement and will not abandon the MPJD, but he has stated that he needs to rest after a long year and a half of caravans, dialogues with politicians, and meetings with victims and orphans of the war in Mexico and the United States.

During the vigil on the International Day for Peace, Carlos Moreno, an MPJD organizer, emphasized the need for a path to peace and respect for human rights in Mexico which takes the country’s history into account.

I have been looking for my son for over a year and three months and I cannot find him. I don’t want anyone else to go through this. I am the father of Jesús Israel Moreno Pérez, who disappeared on the beaches of Oaxaca, in Chacahua. No one truly disappears. They took him away. It could have been the delinquency or the very authorities that colluded with it. It’s something common. Unfortunately now Mexican society looks at his case as just one more. We should be horrified even that one person could disappear. Disgracefully, human rights are not respected and authorities “investigate” but really do nothing.

Following that theme, the talks given by members of Yo Soy 132 emphasized the need to cry out for peace and recognized that they are all victims of the state:

We, society as a whole, are victims, not collateral damage. We don’t accept this condition because that would exonerate from all responsibility those who have forced us to live in this supposed state of emergency, those who have been made accomplices by closing their eyes and suppressing us, refusing to recognize us, killing us, kidnapping us, disappearing us, and displacing us time and time again with policies of death. Eighty thousand deaths, 30,000 disappeared, 250,000 forcefully displaced, 20,000 orphaned, and 5,000 children slaughtered, all victims of policies that turn their back on society.

Yo Soy 132 joined the untiring efforts of the MPJD and also called on the North American people, “to join us in solidarity, and the communities all over the world who have suffered from these policies of war, so that together we can all build peace.” They made the call in very concrete terms:

Here, in front of the U.S. embassy, we ask that they stop promoting this war, pushing it forward with agreements that violate our sovereignty — like the Security and Prosperity Partnership of North America (SPP) and the Mérida Initiative — that they stop being accomplices by introducing guns into Mexico… We came to say that we are not one more star on your flag, that we aren’t part of your homeland security, that we don’t accept the export of your system of violence.

The Movement for Peace during the last year and a half has not stopped marching to ask for an immediate end to the war, for justice for its victims, and in Sicilia’s words, to rescue “our human dignity and to save democracy.” Sicilia clarified that the purpose of their act in front of this symbolic border at the embassy was to tell the U.S. and Mexican governments and entrenched powers that:

those who have flourished in this time of war and have turned our era into one of pain did not succeed. To tell them that despite all of the suffering they have inflicted and all of the unspeakable pain that day in and day out they manage to imprint into our skins, despite their desire to sow violence as a way of life, despite sowing confusion, we have come to to tell them that we are on our feet and that we will force them, with our own human dignity, to build peace and make it a priority on the bilateral agenda.

The Yo Soy 132 and the MPJD concluded their speeches saying that there will be no rest or tranquility in the United States or Mexico until peace is recovered and justice, as Sicilia puts it, “pulls us out of the absurd war.”

Organizing alliances for peace and authentic democracy

According to Luís Gómez, an organizer with the MPJD, the caravan to the U.S. had other fundamental objectives. First, they sought to establish a network of organizations within the U.S. against the war on drugs and of the people who have suffered from the direct consequences of it: African American and Latino communities that have been criminalized and suffer from mass incarceration. Second, they wanted to discuss the drug problem as a public health issue, not as a national security issue.

In addition, it was intended to bring international attention to the national emergency in Mexico by “exposing the consequences of the U.S. policy in our national territory and crediting binational treaties with fomenting violence and allowing the militarization of the country.”

The MPJD will also continue working on the agenda it has already launched, the General Law of Victims, which was approved by the Mexican Congress.  But Gómez explains that Felipe Calderón has yet to publish it because the law, “places blame for what has happened since 2006 in this war against drug trafficking on him and we believe that it is one of the key laws on which Calderón could be tried for war crimes later on.” Calderón sent this aproved law to the Supreme Court of Justice of the nation to review its constitutionality, thus delaying its publication and implementation.

MPJD’s caravan, which ended in Washington, D.C., sought to put on the conscience of U.S. citizens that Mexico is in a state of war and that Mexicans and Americans must together pressure their governments to take a new route towards peace. “Only with citizens’ pressure can we make governments serve the interests of the nation again,” stated Sicilia. “We haven’t pretended in these long days to be doing great things. We are small against the immensity of the evil. All we have done is light a candle for peace in the midst of the darkness of war.”

It is significant that Yo Soy 132 and the Movement for Peace have come together for actions and seek to harmonize their agendas and build an authentic democracy that, as members of both movements have expressed, cannot exist without peace.

To cry out with art

In symbolic acts in front of the embassy — including creative performances by the Art Action Collective  — activists represented the narcotization of Mexican society through the war on drugs, and the inprisonment and “death of Mexico” as a result of the U.S. arms trade and drug policy.

Political forums were established in which there were testimonies from victims regarding their cases accompanied by artistic participation in public spaces in the cities where the caravan stopped. Andrés Hirsch, a member of the Reverdecer Collective and the Students for a Sensible Drug Policy chapter at the Mexican Autonomous National University (UNAM), is part of the group responsible for artistic and visual actions for Yo Soy 132 and traveled with his mobile stencil during the caravan. “We made shirts and posters along the way as a way of connecting with urban artists from the U.S. who brought their own designs as we formed a binational network of artists,” he explained.

One of the most powerful actions during the caravan was the design of a shirt. On it was a red map that included Mexico and the U.S. without a border and with statistics: on the U.S. side, there have been one million people deported and, on the Mexican side, 70,000 dead, thousands of displaced families, and more than 20,000 disappeared.

With the end of the Caravan for Peace in the United States a new phase is set to begin for the Mexican movement against the War of Drugs. The caravans and marches are over and it’s time to begin to solidify and strengthen the alliances made in the north and south of Mexico, as well as the new relationship that were formed during the journey through the United States.

Mexican Caravan for Peace demands change to U.S. drug policy

for WNV Waging non Voilence by | August 11, 2012

In spite of the environment of agitation and mobilization in post-electoral Mexico, and a presidential campaign season in full swing in the United States, members of Mexico’s Movement for Peace With Justice and Dignity (MPJD) will begin a Caravan for Peace across the United States on August 12. On their route, they will pass through more than 25 cities in just one month to demand change in the violent drug policy that has been imposed by their neighbors to the north.

Tijuana, San Diego and Los Angeles will be the first three cities to receive the caravan. They will pass through Texas, the South, Chicago and the northeastern United States, including New York and Baltimore. The last stop will be Washington, D.C., where they will be from September 10 to September 12. This will be the third caravan organized by the MPJD, Mexico’s largest movement against the War on Drugs, inspired just over a year ago by the poet Javier Sicilia. Through his anguished response to the assassination of his son Juanelo, he brought together victims of the drug war.

The first caravan, called the Caravan of Solace, left on June 4, 2011, and ran from Cuernavaca, Morelos, to Ciudad Juarez, Chihuahua, then crossed the northern border to conclude in El Paso, Texas. Over the course of 10 days, it united victims of the drug war, who began to turn their pain into organizing, while showing the world that they were not simply statistics or collateral damage. Rather, they were Mexicans seeking dignity.

Those were the first steps taken by members of the MPJD. During their first dialogue with Mexican President Felipe Calderón on June 23, 2011, they demanded justice for the victims of violence and a halt to the War on Drugs. Afterward, they organized a second caravan in September 2011. This caravan, called the Caravan of Peace, passed through Puebla, Veracruz, Oaxaca and Chiapas before reaching Mexico’s southern border with Guatemala. With those two caravans in 2011, the movement managed to bring together victims of the War on Drugs — and of the structural violence found throughout the country — as well as organizations and social movements in the north and south.

In doing, it reinforced alliances with those who already had long organizing histories, such as with Las Abejas de Acteal, in Los Altos de Chenalhó, Chiapas, whose members shared lessons from their long history of nonviolent struggle, beginning in 1997 with the massacre of 45 indigenous tzotziles. Representatives from indigenous communities in Chiapas, from the Consejo de Pueblos, or Council of Villages, in Morelos, and members of the Wixárica (Huichol) community, among others, will be accompanying the caravan to the United States.

After a year of working and learning, the MPJD continues improving its strategies and strengthening its national and international networks of support. Organizers decided to embark on the Caravan for Peace in order to unite and draw attention to victims of violence on the northern side of the border — migrants forced to flee their homes by violence or economic need, those who are threatened for defending human rights or those left unprotected by Mexico’s failed state.

Many who have been affected by the War on Drugs are no longer afraid. They have realized that they are no longer alone and continue to work to strengthen their organization. They are no longer fighting to find their parents or children, or to seek justice for their loved ones, but instead they are fighting for all parents and children of the disappeared.

Those who will make their voices heard include Teresa Carmona, whose son Joaquín was killed at the age of 21; Olga Reyes Salazar, whose nephew and four brothers and sisters were assassinated; Araceli Rodríguez, whose son Luis Ángel is a federal police officer who disappeared in November 2009; Melchor Flores, with his giant “galactic cowboy” poster, whose son disappeared January 19, 2009, after being taken away by policemen in Monterrey; and Maria Herrera, a mother of four disappeared. Each of them walked alongside Javier Sicilia during the caravans to the north and south of Mexico. Now they will do the same with victims on the other side of the border.

Members of the MPJD will argue that drug prohibition has failed, while exacting a tremendous social cost for Mexico as well as the United States. The movement released this statementon June 18 in Mexico City:

The growing violence in Mexico, with more than 70,000 people assassinated and 20,000 people disappeared just since 2006, coupled with the mass incarceration of people in the United States — with only 5 percent of the global population, the United States holds 25 percent of the world’s incarcerated people — starkly illustrate the ways in which the War on Drugs is destroying the social fabric of both the United States and Mexico.

Moreover, in Javier Sicilia’s recent open letter directed toward Mexican president Felipe Calderón, he reaffirms the position he has defended since the movement began:

History demonstrates, with the case of the prohibition and subsequent legalization of alcohol in the United States, that drugs are an issue of public health, of personal liberties, of State market controls. Never an issue of national security.

Javier Sicilia. Photo by Isolda Osorio.

Sicilia believes that President Obama already knows the U.S. drug policy is a failure, but has done nothing about it. The United States has promoted similar drug policies abroad knowing full well that its own citizens are one of the world’s primary markets for illegal drugs. As caravan participant Olga Reyes wrote: “This isn’t ours, it belongs to those up North. They sell the arms, they launder the money, and we provide the corpses.”

The Zapatista movement has also joined Sicilia’s call. On May 7, Zapatistas marched in silence through the city of San Cristóbal de Las Casas, in Chiapas. Afterward, Subcomandante Marcos stated: “This war has always mainly targeted innocent people, from all social classes, who have nothing to do with drug trafficking or with the government.”

At a press conference in Mexico City on June 18, Sicilia further explained his view of how the violence in Mexico is so closely linked to U.S. security policy, resulting in virtual war zones, human rights violations and the deterioration of the rule of law:

This policy has permitted the existence of a vicious cycle of drugs, illegal arms trafficking and a financial system propped up by money laundering. All of this is possible because of a bilateral policy that feeds war and tramples migrants, indigenous communities, children, women and other vulnerable groups. Violence and death are perpetuated, and our social fabric is broken. And on top of the pain, death and suffering faced by thousands of families, it is a shame that our own governments turn around to criminalize and persecute those who seek justice and dignity.

In recent months, the MPJD has found new support in Mexico’s Yo Soy 132 movement, which spoke out against the mass media and demanded an authentic democracy in the middle of the Mexican campaign season. On August 6, in an effort to unite the social movements in Mexico, Yo Soy 132 declared its support for MPJD with these words:

We now walk together, we have found each other. Two droplets of our struggles that walk in search of peace, justice, and for the dignity of many peoples, for life, will now form a torrent that seeks to heal the wounds of a country that bleeds and for whom we hurt. We walk together in search of a world where we are not omitted, not silenced, where we are not killed. That is our light, in which we burn together, let’s continue walking!

As the caravan crosses the border to promote a message of peace, it insists that the United States, too, has been complicit in the war and its violence. Sicila explains, “We believe that the pains we share are linked by policies that are wrong, and we want them changed.”

Los YoSoy132 desatan creatividad y se convierten en el medio para transmitir la democracia auténtica

Una de las riquezas del movimiento #YoSoy132 es su creatividad y su alegría, y lo han venido demostrando desde que empezaron las movilizaciones en las calles y en las redes. Además, continúan dando lecciones de democracia y abriendo espacios de participación política inéditos en el país con sus iniciativas. La última: un debate con los candidatos a la presidencia de México organizado por ellos, el “Debate 132”, al que acudieron tres de los cuatro candidatos a la presidencia. Faltó Enrique Peña Nieto del PRI (Partido Revolucionario Institucional) que declinó la invitación.

Creatividad, alegría, participación en la vida política y además, gran poder de convocatoria. En las calles y en las redes virtuales. Y quizás esto último es una consecuencia directa de la creatividad y la alegría porque, como recordó Oscar Olivera -dirigente obrero (de 1980-2010) y Portavoz de la Coordinadora del Agua y de la Vida el año 2000, en Cochabamba (Bolivia)- a quien escribe,

“la lucha debe ser alegre y los movimientos deben convocar a la alegría. La indignación es también construcción y hay que hacerla con alegría. Para los ricos y poderosos la gente no existe. Sólo existe cuando hay elecciones, o cuando hay que cobrar impuestos. La voz, la dignidad, la capacidad de decidir es lo que recupera a la gente y le devuelve a la política el sentido”.

Los Yo Soy 132 están devolviendo el sentido a la política o, como mínimo, construyendo una nueva forma de política y de organizar. Con creatividad, alegría, y con sus propios medios.


Su Diálogo con sus medios

Otra lección de democracia ocurrió el pasado 19 de junio, día en que organizaron un tercer debate con los candidatos a la presidencia de México. Esta vez con sus dinámicas, sus medios y sus preguntas.

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Josefina Vázquez Mota, la silla vacía de Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri durante el Debate132 el pasado 19 de junio.

Tres de los cuatro candidatos acudieron al debate: Josefina Vázquez Mota, del PAN (Partido de Acción Nacional), Andrés Manuel López Obrador, del PRD (Partido de la Revolución Democrática) y Gabriel Quadri, de Nueva Alianza. Enrique Peña Nieto, del PRI, fue el único que declinó la invitación pero su ausencia se hizo presente porque durante las 2 horas de debate la silla que le tenían reservada, permaneció allí, vacía ante la audiencia.

El presentador que dio comienzo al Debate 132, lo hizo de la siguiente manera: “Bienvenidos a esta cita con la historia”. Y es que se trató de un ejercicio inédito en la vida democrática de México. Ellos inauguraron, por un lado, una nueva forma de hacer política, de interpelación y diálogo público con el objetivo de informar y mostrar quién es quién en pro de un voto informado y consciente para este 1 de julio. Del otro, una nueva forma de concebir los medios y las dinámicas de las comunicaciones fuera de las corporaciones.

El movimiento acordó transmitir el Debate con sus propios medios y solamente a través de Internet bajo acuerdo con la plataforma Google y en vivo a través de You Tube para que pudiera replicarse libremente en todo el mundo y por todos los medios, comerciales o alternativos. A pesar de las dificultades de transmisión a causa de la saturación de visitas al Canal de You Tube (al que se conectaron simultáneamente al inicio del debate más de 90mil personas) se logró el cometido. Según Rodrigo Serrano, uno de los organizadores, “112mil personas lo vieron en directo por el canal de Internet”. Otros, ante la imposibilidad de acceder a la conexión en stream, optaron por oírlo a través la radio, que recuperó su función de medio de transmisión.

La tercera forma de ver el debate y siguiendo con la lógica creativa y organizativa del movimiento YoSoy132 se llamó a proyectarlo en las plazas públicas del país y se hizo no sólo en algunas plazas de la Ciudad de México si no en las de otras ciudades de otros estados de la República, desde Chihuahua a Yucatán

Andrés Torres, estudiante del ITAM (Instituto Tecnológico Autónomo de México) comentó, durante la conferencia de prensa efectuada al final del debate:

“Hicimos historia. Estamos trabajando por la ciudadanía de este país. Estoy orgulloso. Escribimos una página en la historia democrática de este país”.

Al final del debate, los organizadores entregaron una carpeta con las preguntas que llegaron desde las redes y las distintas asambleas de Yosoy132. A pesar de la ausencia de Peña Nieto, también le harán llegar un documento con 15 mil preguntas.

De la organización de este ejercicio de democracia auténtica se desprende que para los YoSoy132 ya no importa tanto el tiempo real de la transmisión ni el medio por el cual se realice ni tampoco la masividad de la primera audiencia. La lógica del mensaje es poder ver, reflexionar, compartir en tertulia en el momento -en casa, en la calle, en las plazas- o comentarlo a través de twitter. Ya no se trata de ser el primero en dar la noticia se trata de llegar al máximo de gente en el tiempo que sea para que sean ellos los que lo comenten y compartan. Pero se trata sobre todo, de hacerlo con sus propios medios, tanto en la transmisión como en la convocatoria. Y lo lograron. Ellos fueron el medio, sin nadie que tergiversara su mensaje y sin nadie que discutiera sus dinámicas.

Además, a diferencia de los dos primeros debates presidenciales “oficiales” esta vez se pusieron sobre la mesa los asuntos indígenas pendientes en el país, como el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés y la democratización de los medios y las telecomunicaciones. Los Yosoy132 fueron críticos, creativos y exigentes con la democracia en México e innovaron una vez más en la forma de hacer política y construir su mensaje.

Vale resaltar que los candidatos presentes también valoraron el ejercicio democrático de los YoSoy 132. López Obrador les llamó el despertador de las conciencias” y se refirió al debate como “auténtico, limpio, creativo e independiente que viene a contribuir para que logremos el renacimiento de nuestro país”. Josefina Vázquez Mota dijo: “Lo que nos convoca esta noche es México, el propósito de construir un país mejor con mayor justicia y oportunidades. Vengo con la certeza de que ustedes han encendido la luz de la democracia”. Y para Gabriel Quadri “es una iniciativa muy valiosa para un país que necesita ideas, que necesita una visión.”

El Debate 132 está hoy enteramente disponible en la red y ya cuenta con más de 800.000 visitas.

La creatividad como estrategia noviolenta y organizativa

¿Para qué sirve salir a las calles a manifestarse? Para visibilizar tus demandas como movimiento, para encontrarte con gente que seguramente está a favor de éstas pero no sabe aún cómo participar o bien para tomar el pulso a la ciudadanía y percibir qué tan dispuesta está a sumarse. Pero salir a las calles o ocupar plazas no es suficiente.  Se trata tan sólo de un punto de encuentro que, si se explota de forma creativa, puede ser muy efectivo.

El distintivo #YoSoy132 surgió como hashtag en las redes sociales, en twitter. En el espacio virtual se forjó el lema, la marca de la casa que empezó a gestarse después de lo ocurrido el 11 de mayo en la Universidad Iberoamericana y a raíz del famoso vídeo de los 131 estudiantes.

Pues bien, los YoSoy132 ven tanto en las calles como en el Internet, herramientas de conectividad y organización. Además, tanto en un espacio como en el otro, son creativos, vivos, alegres y mantienen una horizontalidad sin control que les beneficia.  De este modo, en cada uno de los ciudadanos que se siente identificados con las principales demandas de los YoSoy132 (democratización de los medios, la no imposición de un candidato por los duopolios televisivos y la elección libre e informada) reside la fuerza creativa necesaria para hacer este movimiento viral.  Todos son líderes creativos potenciales.

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Revista Consideraciones

La alegría, la demostraron durante la última marcha, el pasado 10 de junio en donde se juntaron grupos de teatro, cantantes –hasta existe ya una cumbia 132– y los famosos “jaraneros” tocando música propia de las regiones de la llamada Huasteca-. La creatividad también respiraba en los lemas coreados y los escritos en las pancartas así como en los atuendos de los participantes. Como el de dos jóvenes, uno con máscara del ex presidente Carlos Salinas de Gortari y otro con la de Peña Nieto  o el de tres personas vestidas de superhéroes que advertían: “Si Peña gana, ni nosotros te podemos ayudar”.

Menos alegre pero muy visual, recordamos a un grupo de jóvenes cargando a un compañero mientras sonaba la marcha fúnebre queriendo simbolizar los más de 60.000 muertos durante la llamada “guerra contra las drogas” desatada durante el sexenio del actual presidente Felipe Calderón.

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Dos ciudadanos con máscaras de Salinas y Peña Nieto durante la “Marcha Anti Peña Nieto” del 10 de junio en el DF. Marta Molina DR 2012

Todo esto combinado con la sonata de un grupo de mariachis cantando “Las Golondrinas” -una canción vinculada siempre al “ultimo adiós” a las despedidas- en frente del edificio de Televisa Chapultepec en la Ciudad de México. La dedicatoria fue para el ex gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto y la televisora. 

Este tipo de acciones creativas en la calle responden a métodos de acción noviolenta eficaces que dan visibilidad al movimiento en las calles y trascienden a las redes en forma de twit, vídeo o foto. Además, justamente por su creatividad y alegría consiguen sumar y organizar a otros ciudadanos que nunca van a relacionar a este movimiento con un ápice de violencia y precisamente por eso van a respetarlo y a participar. Desde los más chicos a los más mayores.

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twitter @alconsumidor

Otra de las características de los YoSoy 132 es su capacidad de convocatoria y organización, la que demostraron una vez más la noche del pasado 13 de junio con la celebración de la “Fiesta por la luz de la verdad” en frente de la sede de Televisa Chapultepec en la Ciudad de México. Convirtieron las paredes de la televisora literalmente en un muro de la verdad. Sobre él proyectaron las imágenes de una realidad que Televisa negaba tanto en 1968 como en 2012. De forma simbólica hablaron las paredes recuperando  la memoria histórica al tiempo que los asistentes, ciudadanos de todas las edades y ocupaciones- encendían veladoras o artefactos que desprendían luz. Tres días después, el Primer Concierto YoSoy132 congregó a más de 50 mil personas en el Zócalo de la Ciudad de México durante casi 8 horas.

La creatividad también se mantiene en la forma de organizar y concientizar a los ciudadanos comunes y corrientes. Lo han demostrado con brigadas en el Metro de las Ciudad de México. La última, el pasado jueves 21 de junio. Durante las brigadas, se pide  a los participantes que lleven una cabeza en forma de televisión, que se dividan en grupos de 5 personas y repartan papel y lápiz a los usuarios para recolectar sus propuestas o quejas respecto a los candidatos, a la política de partidos, a las propuestas electorales, a cerca de los medios de comunicación e incluso sobre los Yosoy 132. Seguidamente, recogen los papeles, los leen en el vagón e informan que los usaran para un mural itinerante a intervenir también durante la próxima marcha Anti Peña Nieto convocada para este domingo 24.

Brigadas Yosoy132 en el Metro del DF

El grupo de arte y cultura YoSoy132 invitó también a dibujar siluetas en el piso del Zócalo de la Ciudad de México antes de partir a la marcha del domingo con el objetivo de representar los muertos de la llamada guerra contra el narcotráfico. Para el sábado 23 ya están preparando otro maratónico Festival de Música en la Ciudad de México.


Organismo creativo, vivo, horizontal

La creatividad está en cada ciudadano que se sienta parte del movimiento, que quiera empezar a organizar y a hacer viral su mensaje. Y es que los “YoSoy132” no son un bloque cerrado y jerárquico, sino que responden a una forma rizomatica de organizarse. ¿Y porque decimos rizomatica? En biología, un rizoma es un tallo subterráneo que crece de forma horizontal emitiendo raíces de sus nudos. Los rizomas crecen indefinidamente, en el curso de los años, mueren las partes más viejas pero cada año producen nuevos brotes pudiendo de ese modo cubrir grandes áreas de terreno.

Pues este es el símil que podemos ver ahora con los YoSoy132 un símil que obviamente responde a al concepto filosófico desarrollado por Gilles Deleuze y Félix Guattari en su proyecto Capitalismo y Esquizofrenia (1972, 1980). El rizoma conecta cualquier punto con otro punto cualquiera, frente al árbol o sus raíces, no se deja reducir ni a lo Uno ni a lo Múltiple. Está hecho de dimensiones, o más bien de direcciones cambiantes. No tiene ni principio ni fin, sino un medio propio por el que crece y desborda (como ocurrió en el Debate 132).  El rizoma tiene que ver con un mapa que ha de ser producido, construido, siempre conectable, alterable, con múltiples entradas y salidas, con sus líneas de fuga. Es un sistema acentrado, no jerárquico, definido sólo por una circulación de estados.

Así es como actúan los YoSoy132, de forma rizomática, viva, creativa, horizontal y alegre, y estas características en su conjunto son las que les harán trascender a “lo electoral” y les llevará a seguir organizándose de forma noviolenta, después del 1 de julio.

Crear es resistir. Resistir es crear‘. Con esta frase acaba el pequeño libro ¡Indignaos! de Stéphane Hessel, de 95 años, uno de los redactores de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 y así acaba esta nota a la creatividad de los yosoy132. Crear es resistir. Resistir es crear

Brigadas organizativas en el Metro

Una versión de esta nota fue publicada en inglés en Waging Nonviolence

 

A Mexican Spring begins to blossom

Foto: Marta Molina

In Mexico City’s daily life — in the shops, taxicabs, cafes and lines waiting for the bus — one could hear conversations between people of all ages saying that Enrique Peña Nieto would, without a doubt, win the presidential elections. “Either something huge will happen,” a taxi driver told me, “or he will win.” And when people referred to “something huge happening,” they were referring to violence, or some unbearable crisis.

But it hasn’t happened like that. Far from anything originally expected, it is the Mexican youth and university students who are doing “something huge.” They have altered the political agenda in the country to prove that no one wins an election until the election itself.

The gathering began on May 23 at the Estela de Luz, or Pillar of Light a monument that has caused much controversy due to the billions of pesos the government invested in its construction. The students appropriated this symbol of corruption to illuminate it with their democratic demands in a key pre-electoral moment.

With only 40 days left in the race, the protest was provoked by the manipulation of information and the imposition of a candidate by corporate and media elites during the hype of the electoral campaigns. In the end, 20,000 students from universities both public and private marched for four hours along the main avenues of Mexico City. The protests that followed have sparked talk of a “Mexican Spring,” making reference to the uprisings that began in North Africa at the end of 2010.

Javier Sicilia, the poet, journalist and leader of the Movement for Peace with Justice and Dignity (MPJD), came to give his support at the march. Remembering his son Juanelo — who was assassinated on March 28, 2011, and would surely have been marching if he were still alive — Sicilia said, “I would want to see my son here. I can’t see him, but I see him in the thousands of youth here.”

Sicilia inspired the movement that shook the country last year by asking for an end to the war on drugs, an end to the violence in the country and justice for its victims. In reference to the student protest he added, “We are at a historical breaking point, a crisis of the world’s civilization. We are coming through the cracks in the state and the crumbling economy to build something new.”

The poet expressed his excitement, “They are the ones fighting for the present; it’s the revolt of intelligence in the face of barbarism. They are not minors. They are our elders fighting for what we took from them, their present. It’s a marvelous lesson and we are here to support them.”

The principal demands of the students coincide with the last point of the National Pact for Peace that Javier Sicilia proposed at the Zócalo in downtown Mexico City on May 8, 2011, when the MPJD was just beginning: political reform, a representative democracy, the democratization of the media and state policy that breaks with the monopoly of the media — a policy that will generate competition and make public media stronger.

In this sense, it seems as though the movement that had its first anniversary on March 28 has found in these students and youth allies for rebuilding the social fabric of Mexican society.

The spark

The story started two weeks ago, on May 11, during a meeting with Enrique Peña Nieto, the presidential candidate of the Institutional Revolutionary Party (PRI) at the Iberoamericana University (Ibero), one of the most prestigious private universities in the country. Students admonished the candidate who aspires to be Mexico’s next president, thereby returning hegemonic power back to the PRI, which lost 12 years ago. They shouted “Coward!” and “Ibero doesn’t want you!” and and “Assassin!” — reminding the candidate of the brutal repression he ordered against the farmers and florists that mobilized in San Salvador Atenco in 2006, when he was the governor of Estado de México. This repression, in which two young men were murdered, 350 people were detained — including 10 minors — and 26 women were raped, was one of the most violent episodes during his mandate.

Trying to avoid a scandal in the media and attempting to protect his image as a candidate in the face of the student’s disapproval, the PRI accused the students of being agitators paid for by the candidate of the left, Andrés Manuel Lopez Obrador (AMLO) of the Party of the Democratic Revolution (PRD). The media duopoly that dominates 95 percent of television concessions in Mexico — Televisa and TV Azteca — followed the script by not giving visibility to the student protest against the candidate that the two have already determined will be the “winner” during the electoral process.

But Peña Nieto’s advisers and the media duopoly missed a detail: Many students posted videos online that went viral on the social networks, exposing how the two huge television networks were omitting what really happened and selling what occurred as a “campaign success.”

Three days later, 131 students posted a video on YouTube in which they identified themselves with their official student ID cards and assured viewers that nobody had paid them to admonish Peña Nieto. In the video, the students insist that they do not belong to any political party and express their disapproval of Peña Nieto and the evident manipulation of information. The video has been viewed over one million times to date.

Now, youth from other universities have decided to support the Ibero students who exposed the relationship between Peña Nieto and the media elites and the lack of fairness and equality in the political campaigns. They adopted the name #YoSoy132 (or #IAm132), because they united “in conjunction” as one more.

Thus, a student movement with its name in the form of a hashtag was born. It extended itself on the web and became a worldwide trending topic for over six days. The movement called for massive mobilizations on the streets of Mexico City, such as the march led by students from four main private universities — Ibero, Anáhuac, Tecnológico de Monterrey and the Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) — on May 18. They held a rally in front of the various Televisa offices demanding “transparent, plural and impartial information that promotes critical thinking” and does not favor any single candidate.

Foto: Marta Molina

With no relation to the youth of #IAm132, 45,000 people marched against the PRI’s candidate Peña Nieto in downtown Mexico City the following day, according to official estimates. No movement or organization took responsibility for the gathering; it was born out of social networks.

On the afternoon of May 23, those who introduced the hashtag on Twitter created their own website hours before the march. Twenty thousand people showed up, marching with books in hand — shouting and chanting for a change in the country. Fliers that the students handed out stated their demand that citizens be able to “criticize their government, politicians, the heads of corporations, and society itself based on facts. This is why I Am 132 makes the right to information and the right to freedom of speech its main demand.”

They also declared that they are a “movement free from any political party and made up of citizens, and that’s why they do not support or reject to any political candidate.” Another demand of I Am 132 is “the guarantee to internet access as a constitutional right.”

As people joined the protest, the students decided to march along Paseo de la Reforma (one of Mexico City’s main avenues) to the monument of the Angel of Independence. Once there, spontaneously, some of the protesters decided to continue to the main headquarters of TV network Televisa to demand the transmission of a second political debate on June 10 by the candidates on national television. Another group of protesters continued the march to the Zócalo in the centre of the city capital.

During the march, the demonstrators chanted, “We don’t want a soap opera of a Democracy” and “October 2 isn’t forgotten,” in reference to the day in which the Mexican government tried to dismantle the student movement of 1968 — killing hundreds, according to independent investigations.

There were also demonstrations in other states on the country: in Oaxaca, Jalisco, Morelos, Querétaro, Yucatán, Michoacán Hidalgo, Chiapas, Baja California, Puebla and Estado México.

The students have called a general assembly for Wednesday, May 30, in which representatives from each university will work on their collective proposals.

Has the Mexican Spring arrived?

Foto: Marta Molina / México City

The students wanted to demonstrate that no one can win the presidency before an election takes place. They ask for the truth.

This is the self-expression of a generation that is challenging the assumed victory of a presidential candidate 40 days before the elections. They are playing their role as revolutionaries, as agents of change and of moral force. These students know that social media can be a space where they can participate as free and independent citizens and can serve as a counterbalance to the discourse of the powers that be, including the media duopoly.

As Iyalli, a 23-year old student from the Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) says, “it’s the first time in which many of our generation are going to vote. They should see that we, the youth are interested in our country, in changing it, in creating a better society starting with ourselves.”

“We are party-less. We are not favoring any political party or candidate and we want the media to open up, to stop lying,” said a student at Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

They are party-less but not apolitical. The supposed apathy and individualism and by which the Mexican youth have been characterized has been disproved on the streets and on the web. The budding movement intends to organize itself, to create ties between the different universities, to elaborate collective proposals and to develop a more concrete political organization. Only after this happens can we start talking about a Mexican Spring.

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