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“Cantamos porque somos militantes de la vida”

A 15 años de la masacre de Acteal

@martamoli_RR

22 de diciembre de 2012.– Acteal, Altos de Chenalvó, Chiapas
Reportaje para Estación Sur en la WDR (Deutsche Welle Westdeutscher Rundfunk-Radio pública alemana)

El 22 de diciembre es una fecha clave para la Organización de la Sociedad Civil Las Abejas. Viven en Acteal, en Los Altos de Chenaló, Chiapas, en las montañas del Sureste de México. Cumplen 20 años como organización y hace 15 que un grupo paramilitar masacró a 45 tzotziles de su comunidad mientras rezaban en la Iglesia del pueblo en un acto de resistencia noviolenta. Nuestra compañera, la periodista independiente Marta Molina que está trabajando en la región, nos acerca la historia de Las Abejas.

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Ahora nos toca a nosotros ser guardianes de la memoria

Hoy a las 3 de la madrugada falleció Manuel Vázquez Luna en el Hospital de Las Culturas de San Cristóbal de las Casas, Chiapas donde ingresó el pasado 22 de octubre. Se velará su cuerpo en la Tierra Sagrada de Acteal. Allí descansan sus papás, hermanos y hermanas masacrados por los paramilitares el 22 de diciembre de 1997. Un día escribí sobre él porque tenía una historia de lucha que contar. Triste, pero que a la vez alentaba a otros a organizarse para conseguir la paz, la justicia y la dignidad para los pueblos. Manuelito era uno de los guardianes de la memoria de su comunidad y  hoy nos encarga este papel a todos los que le conocimos y a los que algún día pisaron la Tierra Sagrada de Acteal. Con un profundo dolor, hoy la que chilla soy yo, pero al mismo tiempo doy las gracias a Manuel por haberme enseñado tanto. Somos hijos de los días, y las historias de los hijos de los días tienen que ser contadas. Ahora nos toca ser a nosotros guardianes de la memoria.

Y los días se echaron a caminar.

Y ellos, los días, nos hicieron.

Y así fuimos nacidos nosotros,

Los hijos de los días,

Los averiguadores,

Los buscadores de la vida.

Así es el Génesis según los mayas.  Lo retoma Eduardo Galeano en su nuevo libro  Los hijos de los días.  Hoy, toca contar la historia del 10 de noviembre, día en que muere Manuelito, día en que matan a 4 ciudadanos palestinos en la Franja de Gaza, día en que desahucian a 500 personas más de sus casas en España porque no pueden pagar su hipoteca, día en que nacer se vuelve un peligro. Pero que para quienes los días se echaron a caminar, no nos queda otra que organizarnos, resistir, tener memoria crear y luchar como lo hizo Manuel.

10 de noviembre de 2012

Manuelito fue uno de los sobrevivientes de la masacre de 1997. Tenía 12 años cuando ocurrió. Le recuerdo contando chistes, adivinanzas y cantando canciones. Esta era su forma de escapar del dolor, de no ponerse a llorar cada vez que le venía a la mente lo que ocurrió aquel 22 de diciembre. Recuerdo hoy el día en que Manuel conoció a Joaquín, el difunto hijo de Teresa Carmona asesinado en 2010. Tere, con su estandarte al lado con la foto del joven Joaquín, le contó que mataron a su hijo y que por eso se unió al movimiento por la paz, para pedir justicia y acabar con esta guerra absurda contra las drogas que sólo trae muerte. Manuel y Teresa se dirigieron a la capilla donde se encontraban rezando los 45 tzotziles en el momento de la masacre de 1997 y entonces, el joven Manuel nos contó la historia de lo que pasó mientras mostraba algunos agujeros de bala que aún conservan las viejas y desgastadas paredes de madera. Estamos en un espacio sagrado.

“El 22 de diciembre del 97 estaba yo ahí donde se quedaron muertos. Yo me quedé debajo de 3 cadáveres ahí abajo. Yo estaba sentado abajo. Algunos se quedaron arriba y cuando se murieron se cayeron encima mío”. “Mi papá se llamaba Alonso Vázquez Gómez y mi mamá, María Luna Méndez. Éramos 8 hermanas, un hermano y yo. Mis papás tuvieron 10 hijos: 8 mujercitas y 2 niños. De estas 8 mujercitas 5 se murieron, las más pequeñas, una de dos años y medio y una de 8 meses. Me duele mi hermana de 8 meses. ¿Qué hizo para que la mataran? No hizo nada malo. ¿Por qué la mataron a ella y no a mi que soy bien pecador?”.

Manuel contó entonces que llevaban 2 días de ayuno cuando llegaron los paramilitares. “Ahí, se murieron, ayunando. ¡Qué triste de veras!. Se murieron ayunando para pedir justicia y paz y para que no haya mucha muerte. Mi papa estaba en esta iglesia cuando vinieron a dar el aviso de que mañana vendrían aquí a matar personas, pero él dijo: “No, no voy a salir. Si Dios dice que voy a morir aquí voy a morir y si dice que no, pues no. Mi papá no tenía miedo de la muerte.” A Manuel, a mi y a Teresa, nos “molestó” lo que él llamaba “la chillona”, el llanto, la pena, la tristeza, el dolor, pero quedaba en él mucha alegría y humor, lo que nos enseñó a ver como “la forma para poder seguir luchando con mi organización, para que no me mate la chillona. ¡Ya me dio ganas de contar un chiste!”

Palabras de Tere Carmona: “Nos robaste el corazón Manuelito, así como nosotras morimos un poco con tu muerte, también tu vives en nosotras. Que estás bien y feliz muchacho junto a tus hermanitas, a tu papito y a tu mamita , a tu abuelita y tu tío y junto a todos los mártires que tan digna y amorosamente mantuviste vivos en la memoria de quienes llegamos a la Tierra Sagrada de Acteal, descansa en Paz y no dejes de mandarnos alegría desde donde estés.”

“A veces trato de olvidar lo pasado pero no puedo porque aquí perdí 9 personas de mi familia: mi papacito chulo, mi mamacita chula, mi abuelita que esta requetechulísima y mi tío que esta requetechulísimo, y 5 hermanas. Es imposible olvidar. Lo bueno es que tengo algo para no estar tan triste”.

Manuel contó otro de sus chistes y cantó una canción que escribió cuando fue el décimo aniversario de la masacre, en 2007. Manuel Vázquez Luna, su vida y ahora su muerte tiene un sentido profundo: el de ser guardián de la memoria. Ahora nos toca a nosotros y a todos los que pisaron la Tierra Sagrada de Acteal o a los que algún día oyeron hablar de ellos, contar lo que allí pasó ese 22 de diciembre de 1997. Manuelito convivió con un tumor en la cabeza pero aun así, nunca se desanimó, y su actitud frente a la desgracia que le tocó vivir es un ejemplo a seguir para todos los que luchan por la verdad y la justicia. Imagen

Las víctimas de Acteal no apoyan la demanda contra Zedillo en EE UU

MÉXICO | UN TRIBUNAL DE CONNECTICUT JUZGARÁ AL EXPRESIDENTE POR LA MATANZA DE 1997 EN CHIAPAS

Las víctimas de Acteal no apoyan la demanda contra Zedillo en EE UU

La Sociedad Civil Las Abejas, formada por compañeros de las 45 personas asesinadas en Acteal rechaza la demanda interpuesta por diez personas contra Zedillo y piden justicia.

- Acteal: 10 años tras la masacre
- “Acteal, un crimen de Estado no resuelto”
- Almas contra la impunidad

Marta Molina / Altos de Chenalhó, Chiapas (México)
Martes 7 de febrero de 2012.  Número 167
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ACTEAL, 1992. Entierro de las 45 personas asesinadas en Altos de Chenalhó (Chiapas).

El día 22 de cada mes la Organización de la Sociedad Civil Las Abejas recuerda en Acteal (Altos de Chenalhó, Chiapas) a sus compañeros masacrados el 22 de diciembre de 1997. Aquel día, 90 paramilitares opuestos al Ejército Zapatista de Liberación Nacional mataron a 45 de sus hermanos tzotziles mientras rezaban en la capilla de la comunidad para pedir paz en la región. Ellos eran parte de los 9.000 desplazados del área de San Pedro Chenalhó que se refugiaron en otras comunidades dejando sus tierras y sus casas huyendo de las amenazas y hostigamientos de grupos paramilitares. De las 45 víctimas, 16 eran niños, niñas y adolescentes; 20 eran mujeres, siete de ellas embarazadas, y nueve hombres adultos.

El 19 de septiembre de 2011 se interpuso una demanda en contra del entonces presidente de México Ernesto Zedillo en una corte de Connecticut (Estados Unidos) por la masacre de Acteal. Pero algo no cuadra. Las Abejas de Acteal se desvincularon inmediatamente de la demanda, acción que algunos les reprochan como algo precipitado porque desperdicia la oportunidad de que Zedillo sea llevado a los tribunales. Pero Las Abejas no están en contra de que se juzgue a Zedillo, al contrario, quieren que se le juzgue “a él y a otros muchos por la masacre de Acteal con todo el peso de la ley”, como refirieron en un comunicado leído el día 22 de diciembre de 2011 durante la jornada de ayuno y oración, en Acteal. Pero Las Abejas se muestran en contra de la manipulación del caso: “No queremos que se pierda en una acusación centrada en una sola persona lo que es un crimen de Estado y con una política de contrainsurgencia que no se ha acabado”.

A este respecto, el obispo de Saltillo, Raúl Vera López, a quien la Sociedad Civil Las Abejas le entregó el “bastón de mando” durante la jornada del pasado 22 de diciembre, declaró que “el expresidente Zedillo es culpable y debe responder por crímenes de lesa humanidad cometidos durante su mandato en contra de indígenas chiapanecos. Sobre la petición de inmunidad que hizo Zedillo a la Corte de EE UU, solicitud que apoyó el Gobierno de Felipe Calderón, Las Abejas sostienen “que nadie puede estar por encima de la ley,menos todavía Zedillo porque él está manchado de sangre; vaya por donde vaya seguirá manchado de sangre de los 45 masacrados de Acteal más los cuatro que no habían nacido”.

El debate sobre la demanda contra Zedillo en Connecticut surge cuando en México está en marcha un proceso electoral, y, según Las Abejas, podría estar impulsada desde el interior del Partido Revolucionario Institucional (PRI). “Antes el PRI y el Partido Acción Nacional (PAN) tenían diferencia de colores, pero ahora están pintados en un solo color rojo que es la sangre de más de 50.000 mexicanos y mexicanas muertos”, sostiene la organización tzotzil.

Sobre el carácter de la demanda en Connecticut, Las Abejas recalcan que “es absurdo y sospechoso que los demandantes sean anónimos”. Los nombres de las víctimas y sus familiares son públicos: están en los expedientes de la procuraduría, en los informes del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (conocido como Frayba) y en Acteal.

Según el obispo Vera, “los denunciantes no representan a la mayoría de los afectados por el asesinato de los 45 indígenas tzotziles. Las Abejas que están presentando esto no son la mesa directiva de la organización, son un grupo que se separó y que no está haciendo las cosas junto con la directiva ni está abarcando a todos; son diez personas”. Así, la demanda en EEUU no es una demanda penal que busque castigo para el o los responsables de la masacre de Acteal; es simplemente una demanda civil que busca una compensación económica por daños y perjuicios, y tal como declaran Las Abejas, “pensamos que no puede haber primero un resarcimiento sin haberse hecho justicia de carácter penal. Zedillo y sus cómplices son culpables por omisión y por comisión, y por eso tienen que ser juzgados penalmente”.

Filtración del expediente

Además, Las Abejas exigen una explicación al actual gobernador de Chiapas, Juan Sabines, por el uso que le dio a la Fiscalía Especial para Acteal. Esta Fiscalía era un órgano del Estado, se pagó con dinero público. Sin embargo, nunca rindió un informe a la sociedad sobre los resultados de dicha Fiscalía, que desapareció tan silenciosamente como se creó. Y no solo eso, a los legítimos representantes de Las Abejas, los abogados del Frayba, se les negó el acceso a los expedientes.

Sin embargo, el informe de la Fiscalía para Acteal sí apareció en la web de un bufete privado de abogados de EE UU. Un despacho que, como declaran Las Abejas, “espera realizar un jugoso negocio con la sangre de nuestros mártires” a través de una demanda con la que pretenden obtener 50millones de dólares. “¿Cómo va a explicar Sabines que llegó ahí un informe que no era público? ¿Cómo va a justificar que haya dado a conocer a un despacho privado y extranjero lo que no quisieron dar a conocer ni a la sociedad chiapaneca ni a los representantes de las víctimas?”, se preguntan las Abejas en un comunicado publicado en su web el 22 de enero. En efecto, la demanda en EE UU contra Zedillo es contra un individuo que como presidente de México tuvo una responsabilidad por acción u omisión en los sucesos cuyas consecuencias se le reclaman. En cambio, la demanda tanto de Las Abejas como del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, que ha acompañado a las víctimas desde el principio, es por un crimen de Estado, en el que la responsabilidad toca en buena parte a Zedillo, como cabeza del Estado mexicano, pero va más allá de este individuo.

De este modo, mientras el juicio en Connecticut se agotaría en el pago de daños a los demandantes, la demanda interpuesta por el Frayba y Las Abejas apunta no sólo a que se determine la culpa de otros altos funcionarios civiles y militares, además de Zedillo, sino a poner en evidencia todo el aparato represivo y criminal que se montó en aras de la contrainsurgencia. “No se puede negociar con la sangre de nuestros muertos, y nosotros lo que queremos es la no repetición del delito. Que se busque a los culpables, que se les lleve a juicio, pero para que no se repita ese delito”.

CONTRA EL CRIMEN DE ESTADO

Las Abejas llevan más de 14 años luchando por la paz. Existen desde 1992 –dos años antes del levantamiento zapatista– y nacieron a raíz del encarcelamiento de tzotziles de la comunidad de Sahalchén acusados injustamente de un asesinato. A partir de la liberación de estos cuatro presos nacieron Las Abejas como tal. Siempre han existido con esta vocación pacifista y no violenta, es decir, aunque simpatizan con las demandas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional se distinguen de ellos porque optaron por no usar las armas. Después de 14 años siguen las amenazas en contra de Las Abejas. Los paramilitares de Chenalhó se están reactivando, mientras en el norte del país sigue habiendo más muertes por las acciones autorizadas por Felipe Calderón en la llamada “guerra contra el narco”.

Publicado en la edición impresa de Periódico Diagonal en la sección “Libertades y Derechos”